
El cantante cubano Osmani García aprovechó su visita a la Casa Blanca para volver a reclamar una acción directa de Estados Unidos sobre Cuba, en un momento en que grupos del exilio se movilizan en Washington con mensajes que van desde exigir medidas concretas hasta pedir una intervención militar en la Isla.
García y su esposa, Laura, participaron este 30 de septiembre en la recepción por el Mes de la Herencia Hispana organizada por el presidente Donald Trump.
Después del encuentro, el artista publicó imágenes desde la residencia presidencial y reiteró su llamado por la libertad de Cuba. La visita ocurrió un día antes de la concentración convocada por Alexander Otaola en Washington bajo la consigna “Do it, Trump, do it” (Hazlo, Trump, hazlo).
El reclamo de García no es nuevo. En junio, durante las protestas provocadas por los apagones y la crisis de servicios en Cuba, pidió públicamente a Trump y al secretario de Estado Marco Rubio que intervinieran en la Isla.
Ahora, tras salir de la Casa Blanca, el cantante volvió a colocar ese mensaje en primer plano. En un video difundido en redes sociales se le escucha gritar “Cuba Next” cuando Trump salió a la recepción en la residencia presidencial.
La frase también se convirtió durante 2026 en una de las principales consignas de manifestaciones del exilio, como ocurrió en Hialeah y posteriormente en West Palm Beach.
La movilización de este 1 de octubre en Pershing Park, cerca de la Casa Blanca, mostró que existe un sector del exilio que reclama a Washington pasar de las declaraciones a acciones concretas.
Algunos participantes llegaron a pedir una actuación directa del país norteamericano, incluida una intervención militar, una petición que ha sido clamada por más del 70% del exilio cubano en Miami.
El escenario contrasta con la posición expresada recientemente por Trump. El 26 de septiembre, el presidente dijo que esperaba alcanzar un acuerdo con Cuba y aseguró que no consideraba necesaria una intervención militar.
Ese contraste alimenta el escepticismo entre algunos cubanos que respaldan una acción estadounidense. En comentarios relacionados con las protestas y los mensajes de García se repite la duda de que Washington finalmente actúe.
Después de meses de amenazas, anuncios y llamados que todavía no han producido el cambio que esperan, usuarios opinan que Trump ha dado demasiadas largas a la promesa de hacer algo con Cuba mientras lo único que saca son sanciones.
“La misma muela de siempre, esta serie tiene 60 temporadas”; “El cuento de la pipa”; “¡Intervención militar ya! Fuego con los metas”; “Pero por dios que acaben de entrar ya”; “Muy lindo pero no va a hacer nada, puras sanciones que al que tienen comiendo piedra es al pueblo”, fueron algunos de los comentarios.
Frente a la Casa Blanca, cubanos reclamaron libertad para la isla y denunciaron los abusos del régimen.
🗣️ “Quiero que Cuba sea libre del comunismo”. 🗣️ “No estamos solos”.
Los manifestantes dijeron representar a los cubanos dentro y fuera de la isla y pidieron el fin de la… pic.twitter.com/PP6obSUtry— Martí Noticias (@martinoticias) October 1, 2026
La situación ocurre además durante el Mes de la Herencia Hispana, celebrado oficialmente entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre. La celebración, obligatoria cada año, cae en esta ocasión enmarcada en una ofensiva migratoria que ha alcanzado cifras récord de detenciones y ha afectado también a personas con entrada legal y sin antecedentes penales.
En julio, ICE detuvo a más de 49.000 migrantes y más de la mitad no tenía antecedentes criminales, según datos analizados por The Washington Post.
Los cubanos también han quedado dentro de esa política. Human Rights Watch documentó más de 4.300 deportaciones de cubanos a México entre enero de 2025 y marzo de 2026.
El 27 % de ellos no tenía antecedentes penales y muchos habían vivido durante años en Estados Unidos; entre los entrevistados había antiguos residentes permanentes.
Así, mientras algunos cubanos piden a Trump intervenir para cambiar la realidad de la Isla, otros enfrentan una política migratoria cada vez más estricta dentro de EEUU, con una administración que se declaró desde la campaña electoral en contra de los inmigrantes latinos.
La recepción para celebrar a la comunidad hispana y las protestas que exigen una intervención en Cuba terminaron coincidiendo con esa otra realidad: parte de los mismos migrantes que esperan acciones de Washington sobre la Isla también cuestionan las consecuencias de las políticas de la propia administración.