
Cuba registró en septiembre una caída poco habitual en el número de españoles inscritos para votar desde la Isla, justo cuando miles de cubanos continúan recibiendo la nacionalidad española tras acogerse a la Ley de Memoria Democrática.
El Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) contabiliza ahora 168.020 electores españoles residentes en Cuba, 1.018 menos que un mes antes. El descenso contrasta con lo ocurrido en el conjunto del censo exterior español, que siguió creciendo durante el mismo período.
Los datos de la Oficina del Censo Electoral fueron recogidos este domingo por El Español, que señala que se trata de la mayor caída mensual registrada recientemente en Cuba.
Cuba pierde 1.018 electores españoles en apenas un mes
Hasta agosto había 169.038 electores españoles inscritos en Cuba. Un mes después la cifra bajó a 168.020, pese a que el país continúa ocupando el quinto lugar mundial por número de españoles registrados para votar desde el extranjero, solo detrás de Argentina, Francia, Estados Unidos y México.
La diferencia resulta todavía más llamativa al observar la evolución reciente. En las elecciones generales de 2023 había 152.796 electores registrados en Cuba, por lo que el aumento acumulado desde entonces sigue siendo considerable.
El incremento estuvo relacionado, entre otros factores, con la concesión de nuevas nacionalidades. En 2025, por ejemplo, Periódico Cubano informó que más de 100.000 cubanos habían presentado solicitudes de nacionalidad española durante ese año.
La oficina consular de La Habana continúa procesando expedientes pendientes incluso después del cierre del plazo para nuevas solicitudes en octubre de 2025. El Ministerio de Asuntos Exteriores español informó en junio que, hasta el 31 de mayo de 2026, su red consular mundial había recibido más de 1,2 millones de solicitudes bajo la Ley de Memoria Democrática.
Fuentes diplomáticas creen que nuevos españoles están saliendo de Cuba
La Oficina del Censo Electoral no explica por sí misma por qué desaparecieron esos 1.018 electores del registro correspondiente a Cuba. Sin embargo, fuentes diplomáticas consultadas por El Español consideran que una parte estaría formada por cubanos que, después de adquirir la nacionalidad española, abandonan la Isla para establecerse en España o trasladarse a otro país.
Se trata de una interpretación de esas fuentes y no de una conclusión que pueda obtenerse directamente de las cifras del CERA. Una baja también puede producirse por otras causas administrativas o demográficas.
En el caso de quienes se trasladan definitivamente a España, dejan de formar parte del CERA porque ya no son españoles residentes en el extranjero. Si se mudan a otro país, deben actualizar su inscripción consular, por lo que eventualmente pueden aparecer registrados en otra demarcación.
La posibilidad de emigrar con pasaporte español constituye uno de los efectos más importantes del proceso. Miles de nuevos ciudadanos han esperado durante meses la documentación necesaria para viajar, y el Consulado amplió recientemente las citas después de que avanzara la entrega del primer pasaporte a nuevos ciudadanos españoles en Cuba.
La Ley de Nietos sigue transformando el censo de españoles en Cuba
La llamada Ley de Nietos dejó de aceptar nuevas solicitudes en octubre de 2025, pero miles de expedientes presentados dentro del plazo continúan pendientes. El Consulado había advertido previamente que la tramitación podía sufrir demoras extraordinarias debido al volumen de casos.
El proceso también está inmerso en una disputa judicial relacionada con sus efectos electorales. En septiembre, el Tribunal Supremo adoptó medidas cautelares que afectan determinadas inscripciones en el censo de personas nacionalizadas mediante esta legislación. La medida no anuló las nacionalidades ya concedidas ni paralizó los expedientes pendientes.
Además, la Abogacía del Estado ha advertido sobre las dificultades prácticas para revisar a tiempo los expedientes afectados en La Habana, donde el volumen de casos convierte la revisión individual en una tarea especialmente compleja.
Por ahora, la caída de 1.018 inscritos confirma un cambio brusco en el registro de españoles residentes en Cuba. Lo que las cifras no permiten determinar es cuántos de ellos abandonaron efectivamente la Isla ni cuál fue su destino final.