
El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) anunció este sábado 24 de octubre la prohibición de importar y comercializar unas 15 bebidas energizantes con alcohol, entre ellas la popular Shaka. La decisión responde a varios casos de intoxicación registrados en el país, algunos de los cuales requirieron cuidados intensivos.
La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña García, explicó que la disposición incluye la cancelación de los registros sanitarios vigentes y la suspensión de nuevas autorizaciones. Entre los productos afectados figuran Shaka Mixer Energy-Vodka y Vodka Energy.
¿Qué pasará con las bebidas Shaka que ya están en Cuba?
La prohibición también alcanza las mercancías almacenadas y las disponibles en establecimientos estatales y privados. Los comerciantes deberán detener su venta, aunque hayan adquirido los productos antes del anuncio gubernamental.
Según una instrucción sanitaria del 20 de octubre, divulgada por el diario independiente 14ymedio, las existencias deberán permanecer retenidas hasta su decomiso y destrucción. La documentación contempla la posibilidad de reexportarlas bajo autorización.
El Ministerio del Comercio Interior reconoció que la decisión ocasionará afectaciones económicas a importadores y vendedores. Sin embargo, todavía no se ha anunciado un mecanismo general de compensación por las mercancías inmovilizadas.
Esta situación plantea interrogantes sobre quién asumirá las pérdidas de negocios que adquirieron legalmente bebidas autorizadas por las propias instituciones cubanas. La prohibición llega después de que estos productos circularan durante años en el mercado nacional.
Intoxicaciones por Shaka encendieron las alarmas sanitarias
La decisión tiene antecedentes documentados. En agosto, cinco jóvenes de entre 18 y 22 años fueron hospitalizados en Sancti Spíritus tras consumir Shaka. Una paciente llegó inconsciente y necesitó ventilación mecánica.
Estos incidentes fueron publicados por Periódico Cubano el 29 de agosto, cuando especialistas advirtieron sobre vómitos, taquicardia, sudoración excesiva y alteraciones de conducta asociadas a estas bebidas.
En La Habana también se confirmó una intoxicación relacionada con Shaka. La paciente necesitó cuidados intensivos y permanecía grave cuando las autoridades ofrecieron la información.
Cuestionamientos al control sanitario en Cuba
Aunque el Minsap asegura que los productos cumplen con la composición declarada, el problema radica en combinar alcohol con estimulantes como cafeína y taurina, que pueden reducir la percepción de embriaguez y favorecer un consumo excesivo.
La medida también abre un debate sobre la supervisión sanitaria. Shaka recibió autorización en Cuba en 2023, pero las autoridades adoptaron una prohibición nacional después de las hospitalizaciones y las advertencias médicas.
Por ahora, la disposición no incluye bebidas energizantes sin alcohol ni licores tradicionales. El principal desafío será garantizar su cumplimiento y aclarar qué ocurrirá con las inversiones realizadas por comerciantes que operaban con permisos oficiales.