
Rusia concretó la evacuación de casi 4.300 turistas desde diversas localidades de Cuba, ante la crisis de combustible que afecta el normal funcionamiento de vuelos comerciales en los aeropuertos de la Isla.
Según un comunicado oficial del Ministerio de Transporte de Rusia, las aerolíneas Rossiya Airlines y Nordwind Airlines se encargaron de la movilización desde La Habana, Cayo Coco, Holguín y Varadero.
El último vuelo de repatriación aterrizó este lunes en el Aeropuerto Internacional Sheremétievo, procedente de Varadero. Este vuelo marcó el final del programa de evacuación iniciado el 13 de febrero, con un total de nueve trayectos realizados entre las aerolíneas rusas.
La operación estuvo dirigida exclusivamente a los ciudadanos rusos, aunque la crisis también afecta a los turistas de otras nacionalidades debido a las restricciones en el suministro de combustible para aviones provenientes de otras partes del mundo.
La operación de repatriación surgió pocos días después de que se confirmara la cancelación de las rutas regulares entre Cuba y Rusia, lo que ha tenido un impacto negativo en la industria turística cubana.
Con la suspensión de los vuelos de Rossiya Airlines y Nordwind Airlines, la Isla pierde a su segundo mayor emisor de turistas, luego de la retirada de aerolíneas canadienses como Air Canada, WestJet, Air Transat y Sunwing Airlines, que también cesaron sus operaciones debido a la misma crisis.
El Ministerio de Transporte de Rusia ha señalado que la posibilidad de reanudar las operaciones regulares se discutirá una vez que se normalice la situación del abastecimiento para aviones.
La falta de combustible ha afectado también a otras aerolíneas internacionales, como las españolas Iberia y Air Europa, que han modificado sus itinerarios para contrarrestar la escasez de combustible.
En algunos casos, estas aerolíneas han añadido escalas adicionales para reabastecer sus aviones, lo que ha prolongado los tiempos de vuelo y aumentado los costos operativos.
Un informe del sistema internacional de NOTAM (Notice to Air Missions) reveló recientemente que el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana carece del combustible Jet A-1, el estándar utilizado por la aviación comercial.
El aviso, que lleva la alerta “JET A1 FUEL NOT AVBL” (“no hay combustible Jet A-1 disponible”), establece que la situación permanecerá vigente desde el 10 de febrero de 2026 a las 05:00 UTC hasta el 11 de marzo de 2026 a las 05:00 UTC.
Cuba está atravesando esa grave escasez debido a una orden ejecutiva emitida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esta medida establece aranceles a los productos de aquellos países que vendan, ya sea de forma directa o indirecta, petróleo a la Isla.
Washington defendió esta decisión argumentando que el régimen cubano constituye una amenaza para la seguridad nacional de EEUU, debido a sus lazos con grupos terroristas, lo que justificaría la necesidad de restringir su capacidad de acción.
Desde la implementación de la medida, La Habana perdió el flujo petrolero desde sus dos principales socios: México y Venezuela; a este último se le sumó la captura de Nicolás Maduro y la supervisión que ahora Washington tiene sobre la producción y venta del crudo venezolano.