
Los gobiernos de Cuba y Rusia firmaron un nuevo acuerdo de cooperación, mientras el régimen de la Isla se encuentra en medio de tensiones políticas y económicas ante las nuevas medidas de Estados Unidos.
Según el medio oficialista Granma, La Habana y Moscú compartirán experiencias mediante un programa de trabajo de cooperación de los servicios penitenciaria para el periodo 2026-2028.
El documento fue rubricado por Andrei Kochukov, vicedirector del Servicio Federal Penitenciario y Correccional de Rusia, junto a representantes de la Dirección de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio del Interior de Cuba.
El acuerdo establece acciones conjuntas para el intercambio de experiencias en la gestión correccional y el fortalecimiento de los vínculos institucionales entre ambos sistemas penitenciarios.
Según el reporte oficial, el programa se inscribe dentro del marco de las relaciones de cooperación entre Cuba y Rusia en sectores estratégicos, incluidas la seguridad y la asistencia técnica.
El acercamiento penitenciario ocurre apenas días después de la visita de Vladímir Kolokoltsev, ministro del Interior ruso, a La Habana, donde se reunió con su homólogo cubano, Lázaro Alberto Álvarez Casas, así como con las principales autoridades del régimen, incluido el presidente Miguel Díaz-Canel y el exmandatario Raúl Castro.
Este nuevo acuerdo se suma a una serie de pactos bilaterales entre ambos Gobiernos. En marzo de 2025, Moscú y La Habana firmaron un acuerdo de cooperación militar, y en 2024 dos destacamentos navales rusos realizaron visitas militares a puertos cubanos, en gestos interpretados por analistas como muestras de apoyo frente a la presión de Washington.
Sin embargo, expertos consultados por medios internacionales han señalado que, más allá de estos acuerdos, Rusia podría limitar su apoyo a respaldos políticos frente a EEUU, sin comprometerse a asistencia económica o militar significativa en caso de una escalada del conflicto, dada su posición geopolítica y sus propios intereses, más centrados en otros países aliados de la región.
La firma del programa penitenciario ocurre mientras persisten denuncias de organismos de derechos humanos sobre las condiciones carcelarias en Cuba. Informes independientes y testimonios de exreclusos han señalado deficiencias graves en las prisiones de la Isla.
Las cárceles cubanas se caracterizan por la escasez de alimentos, mala atención médica, infraestructuras deterioradas, falta de agua, brotes epidémicos y presencia de plagas, además de casos de muertes ocurridas bajo custodia.
Estas denuncias han sido reiteradas por organizaciones internacionales que documentan violaciones a los derechos humanos en el sistema penitenciario cubano, sin que exista hasta ahora un plan oficial de reformas o garantías más amplias.
Un informe anual del Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC), titulado “Lo que cuentan los números”, revela que, entre marzo de 2024 y marzo de 2025, al menos 60 personas perdieron la vida bajo custodia en las cárceles de la Isla.
De estas muertes, 47 fueron atribuibles a problemas de salud física o mental, exacerbados por la falta de atención médica adecuada, mientras que 7 se asociaron con violencia física directa. A pesar de los trágicos hechos, el informe destaca la ausencia de investigaciones o sanciones para esclarecer estos casos.
El CDPC también documentó 1.858 incidentes relacionados con el encarcelamiento en Cuba durante este periodo, de los cuales 1.330 fueron clasificados como violaciones a los derechos humanos.
La organización, que se enfoca en investigar las condiciones dentro de las prisiones del país, considera que estos datos reflejan un patrón persistente de violencia institucional y un grave deterioro en las condiciones de las cárceles cubanas.

