
Una ciudadana residente permanente en Estados Unidos gracias a la Ley de Ajuste Cubano (LAC) denunció haber sido retenida e interrogada en un aeropuerto estadounidense al regresar de un viaje a Cuba. Según relató al periodista Daniel Benítez, los hechos ocurrieron esta semana, donde oficiales de inmigración y control de aduana (CBP) la llevaron a la sala de inspección secundaria, conocida entre los migrantes como “el cuartico”.
La viajera aseguró que tras cinco días en la Isla fue cuestionada extensamente por los oficiales de CBP. En ese espacio, le comunicaron que le iniciarían una orden de deportación y que recibiría una notificación para comparecer ante un juez. Sin embargo, al finalizar el proceso le sellaron el pasaporte con la anotación “admitido” y le permitieron salir del aeropuerto.
El caso fue comentado por el abogado de inmigración Wilfredo Allen, consultado por Benítez, quien calificó la situación como un acto de presión sin consecuencias legales inmediatas. “Si te dejaron salir, te sellaron el pasaporte y no te retiraron la residencia, todo queda en un nivel de bravuconería de un oficial”, señaló el jurista.
Allen recordó que para iniciar un proceso de deportación formal, el residente debe recibir un documento oficial conocido como Notice to Appear (NTA), lo cual no ocurrió en este caso. “Hasta ahora, no conozco a ningún cubano con residencia permanente que haya perdido la residencia únicamente por viajar a Cuba”, agregó.
La ciudadana comentó que esas horas difíciles le dijeron que “no tenía derecho a viajar a Cuba”. Aunque no existe una prohibición legal que impida a estos residentes regresar a la isla, sí genera cuestionamientos éticos y políticos, pues muchos obtuvieron el beneficio alegando persecución por parte del régimen.
Expertos en inmigración advierten que los viajes a Cuba pueden ser mal vistos por las autoridades si el beneficiario de la LAC solicitó inicialmente asilo político, ya que contradice el argumento de haber huido de un país represivo. No obstante, la ley vigente no contempla sanciones automáticas por esta práctica.
Actualmente, las cortes de inmigración en Estados Unidos acumulan más de 3.6 millones de casos pendientes, lo que reduce la posibilidad de que situaciones como esta avancen rápidamente a un proceso formal. Allen enfatizó que los oficiales pueden interrogar, retener y presionar, pero solo un procedimiento legal documentado marca el inicio real de una deportación.
En redes sociales, el caso generó debate entre cubanos residentes en el extranjero. Algunos consideraron irresponsable viajar a la isla bajo un estatus migratorio basado en persecución, mientras otros recalcaron que la ley no lo prohíbe y que se trata de un derecho de cada residente.
La propia afectada cuestionó qué pasos debía seguir tras la advertencia recibida. Según los especialistas, mientras conserve su residencia y no haya recibido un NTA, el incidente no pasará de ser un episodio de tensión en la frontera.
Esta semana el periodista Javier Díaz también reveló el caso de una pareja de cubanos que viajó a la Isla y fue cuestionado a su regreso por oficiales del aeropuerto de Miami. El matrimonio había ido en múltiples ocasiones a Cuba en los últimos tiempos y eso activó las alarmas de las autoridades estadounidenses.


deporten a esa basura vienen llorando y al ano en cuba pa fuera no sirven que pasa que no acaban deportar a esas basuras que vienen llorando y cuando tienen residencia estan en cuba pa fuera