
Una cubana de 69 años, Belkis Velázquez, denunció este jueves desde La Habana el deplorable estado de su hogar y la falta de respuesta por parte de las autoridades locales y nacionales.
La queja enviada al periodista Alberto Arego, pues en el gobierno nadie la atiende, explica que vive con su hermano, gravemente enfermo de EPOC en una casa que se encuentra en condiciones extremadamente precarias debido a filtraciones severas en el techo, situación que se agrava cada vez que llueve. “Mi casa está en un estado deplorable”, aseguró Velázquez en su denuncia pública.
La situación en la vivienda de Velázquez, ubicada en el Reparto Rocafort, San Miguel del Padrón, es crítica. Su hermano, quien depende de oxígeno debido a su enfermedad pulmonar obstructiva crónica avanzada y una operación cerebral previa, se ve gravemente afectado por la humedad constante que penetra en la casa. “La humedad lo afecta mucho”, advirtió la señora con evidente desesperación, destacando que la situación pone en peligro la vida de ambos.
A pesar de tener un subsidio aprobado desde hace más de cuatro años para reparar su vivienda, Velázquez afirma que no ha podido ejecutarlo debido a la falta de apoyo y respuestas concretas de las autoridades. “Me siento muy desamparada”, declaró, detallando cómo ha solicitado ayuda al gobierno municipal y al Consejo de Estado sin obtener soluciones.
La cubana mencionó que su techo comenzó a filtrarse después de que una panadería vecina realizara trabajos de construcción que dejaron el lugar en ruinas. Desde entonces, la situación ha empeorado, y cada día teme que su casa colapse, especialmente durante la temporada de ciclones.
La situación es tan desesperada que Velázquez ha ofrecido entregar su casa grande a cambio de una vivienda más pequeña que no tenga problemas estructurales. Sin embargo, según ella, las autoridades solo le han dado “evasivas” sin proporcionar una solución real a su problema.
Ante la inminente amenaza de derrumbe y la gravedad de la enfermedad de su hermano, claman por ayuda inmediata. “Tengo 69 años y un hermano enfermo de los pulmones. Nadie me ayuda. Está sin medicamentos”, enfatizó, haciendo un llamado urgente a las autoridades y a la comunidad en general para evitar una tragedia.
Velázquez teme lo peor cada vez que se anuncia mal tiempo. “Vivo en una loma y tengo peligro de derrumbe”, añadió, subrayando la necesidad de una respuesta rápida para evitar una catástrofe en su hogar. La situación de esta familia cubana es un ejemplo más de las carencias y dificultades que enfrentan muchos en la Isla, particularmente aquellos que dependen de subsidios y ayudas gubernamentales.
Datos oficiales demuestran que el gobierno sigue construyendo hoteles y se olvida de la vivienda social
El Anuario Estadístico de 2023 publicado por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) revela un enfoque erróneo en las inversiones en Cuba, destacando una prioridad desproporcionada en el sector turístico y hotelero.
Durante 2023, se destinaron 23.744,8 millones de pesos a “Servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler”, lo que representa el 24.5% del presupuesto total. Este enfoque en un sector estancado, que incluye la construcción de hoteles, contrasta con la escasa inversión en áreas esenciales como la vivienda, la educación, y la salud pública.
Por ejemplo, la construcción recibió solo 1.527,1 millones de pesos en 2023, lo que representa un aumento frente a los 1.016,6 millones de pesos en 2022, pero ello tendría que ver con un ajuste da la inflación.
La insuficiencia de recursos continúa afectando negativamente la calidad de vida de los cubanos. La falta de inversión en infraestructuras básicas refleja una política económica ineficaz, que prioriza proyectos turísticos sobre las necesidades urgentes de la población, agravando la crisis económica y social en la Isla.

