
Una mujer cubana identificada como Mercedes fue detenida por autoridades migratorias rusas cuando salía de una consulta médica en Pervouralsk, región de Sverdlovsk, Rusia, mientras cursaba la semana 39 de embarazo.
La detención ocurrió pocos días antes de la fecha prevista para el nacimiento de su hijo y terminó con su traslado a un centro para extranjeros en Ekaterimburgo, según informó el medio ruso E1.RU el 18 de agosto.
La cubana fue llevada al Centro de Detención Temporal para Ciudadanos Extranjeros de Ekaterimburgo después de que agentes le retiraran su pasaporte y la traducción notarial del documento. Su pareja y su abogada aseguran que las instalaciones no reúnen condiciones para una mujer a punto de dar a luz ni para un recién nacido.
Una detención a pocos días del nacimiento
Sergey, pareja de Mercedes y ciudadano ruso residente en Pervouralsk, explicó que ambos se conocieron en Moscú y luego se trasladaron a Ekaterimburgo, donde ella quedó embarazada.
El hombre afirmó que pagó las consultas médicas privadas de Mercedes y posteriormente descubrió que la tarjeta migratoria de la cubana había vencido y que ella no contaba con permiso laboral.
Durante el segundo trimestre del embarazo, la pareja viajó a Moscú para solicitar apoyo del consulado cubano con la documentación migratoria. Según Sergey, no recibieron una respuesta que permitiera solucionar la situación legal de Mercedes ni pudieron formalizar su relación.
“Era el tercer trimestre y Mercedes estaba siendo atendida por un médico general en una clínica privada. Al salir del hospital, nos detuvieron agentes de inmigración”, relató Sergey a E1.RU.
La mujer debía ingresar al hospital el 17 de agosto y los médicos estimaban el parto para el día 19. Tras su arresto, comenzó a presentar contracciones y fue trasladada bajo vigilancia policial a una maternidad, aunque posteriormente regresó al centro de detención.
Familia teme una deportación y separación del bebé
Sergey contrató representación legal y pidió la intervención de Tatyana Merzlyakova, defensora del pueblo de la región de Sverdlovsk. El hombre teme que Mercedes sea enviada a Cuba junto con el bebé o que el niño termine separado de sus padres.
“Quiero salvar a mi familia. Mi hijo es mi prioridad. Y es importante que crezca en una familia sana”, declaró.
La abogada Veronika Aleksandrovna Nikitina, del bufete Law and Law, cuestionó las condiciones del centro migratorio donde permanece la cubana.
“Las condiciones en el centro de migrantes son pésimas; no es lugar para un bebé. El niño podría ser enviado de vuelta a Cuba con ella, algo que los padres no desean, o podrían ser internados en un orfanato”, afirmó.
La letrada también señaló que Mercedes padece asma y comparte habitación con personas fumadoras. Sergey denunció además un empeoramiento de su estado físico.
“El dolor de Mercedes ha empeorado; apenas puede caminar y la han devuelto a la policía. Creo que están descuidando su salud; ni siquiera le dieron analgésicos”, aseguró.
Más controles migratorios afectan a cubanos en Rusia
La situación ocurre mientras Rusia incrementa las medidas contra extranjeros con problemas documentales. Desde abril, varios migrantes cubanos han sido trasladados a centros de deportación como el de Sájarovo, cerca de Moscú, donde familiares han reportado dificultades para comunicarse con ellos.
Organizaciones y medios independientes también han documentado casos de cubanas embarazadas retenidas en instalaciones migratorias rusas y los problemas legales que pueden enfrentar sus hijos bajo las normas de ciudadanía del país.
Hasta el cierre del reporte de E1.RU, la policía de Ekaterimburgo no había respondido a las solicitudes del medio para ofrecer una versión oficial sobre la situación de Mercedes.
