
Una jueza federal de Estados Unidos anuló la orden del secretario de Estado, Marco Rubio, que impedía el otorgamiento de visas a ciudadanos de 75 países solo por su nacionalidad.
La magistrada bloqueó la suspensión de visas de inmigrante que la administración del presidente Donald Trump había impuesto a 75 países, entre ellos Cuba, al considerar que Rubio se excedió en sus facultades, rebasando su nivel de autoridad.
La decisión supone un alivio para los cubanos que dependen de los canales legales de inmigración para reunirse con sus familiares o establecerse en EEUU, que se habían visto impedidos por el simple hecho de su nacionalidad.
La jueza federal Jeannette Vargas, del Distrito Sur de Nueva York, calificó la política como incompatible con la legislación migratoria estadounidense. Su decisión deja sin efecto, por ahora, una medida que impedía tramitar visas de inmigrante únicamente por la nacionalidad del solicitante.
Cuba estaba incluida entre los 75 países afectados. La lista también comprendía a otras naciones latinoamericanas y caribeñas como Brasil, Colombia, Guatemala, Nicaragua, Haití, Jamaica, Bahamas, Barbados, República Dominicana, Granada, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Uruguay.
También aparecían Rusia y naciones asiáticas, africanas y de Medio Oriente, como Irán, Irak, Pakistán, Bangladesh, Nigeria, Fiji, Ghana, Marruecos, Egipto, Siria, Yemen, Tailandia y la República Democrática del Congo, según informó Reuters.
La medida había entrado en vigor en enero y el Departamento de Estado justificó la suspensión con el argumento de que los ciudadanos de esos países presentaban un mayor riesgo de convertirse en una carga para los programas públicos estadounidenses.
Sin embargo, la jueza determinó que Rubio no tenía autoridad para detener de manera general la emisión de visas de inmigrante por el lugar de nacimiento de los solicitantes.
Para los cubanos, el fallo tiene una importancia particular porque llega después de varios meses de restricciones migratorias, que iniciaron con el segundo mandato de Trump, que ha reducido o intentado eliminar distintas vías para entrar legalmente al país norteamericano.
Las medidas han alcanzado programas humanitarios, solicitudes de asilo, permisos de trabajo y visas temporales para trabajadores y estudiantes.
La nueva política sobre visas de inmigrante se sumaba así a una estrategia más amplia que no solo busca deportar a quienes se encuentran irregularmente en el país, sino también dificultar el acceso de nuevos migrantes mediante mecanismos legales. La decisión judicial establece ahora un límite a esa política.
El listado resulta además llamativo por las relaciones que EEUU mantiene con algunos de los países incluidos. La República del Congo, por ejemplo, forma parte actualmente de los países que han aceptado recibir migrantes deportados desde territorio estadounidense, pese a lo cual sus ciudadanos también quedaron afectados por la suspensión de visas.
Algo similar ocurre con otros países africanos y asiáticos incluidos en la medida, aunque sus gobiernos mantengan distintos niveles de cooperación con EEUU.
La presencia de Rusia, Irán, Cuba y otros gobiernos enfrentados políticamente con Washington convive en la misma lista con países aliados o con los que mantiene relaciones diplomáticas normales.
La demanda que provocó el fallo fue presentada por organizaciones defensoras de los inmigrantes, junto con solicitantes de visas y ciudadanos estadounidenses que patrocinaban a familiares.
Los demandantes cuestionaron que personas que cumplían los requisitos legales pudieran quedar excluidas simplemente por su nacionalidad.
Para los cubanos que tienen familiares en EEUU o que esperan completar procesos de inmigración, la resolución representa una oportunidad para que sus solicitudes continúen bajo las reglas anteriores.
No significa que todos obtendrán una visa ni elimina los demás requisitos migratorios, pero sí frena una barrera que afectaba directamente a los ciudadanos de Cuba sin ningún tipo de evaluación de por medio.
El gobierno estadounidense todavía puede apelar la decisión. Mientras tanto, el fallo de Vargas marca un nuevo límite judicial a la política migratoria de Trump y evita que una suspensión basada en la nacionalidad cierre de manera general una de las principales vías legales para emigrar a EEUU.
🚨Update: Federal judge has struck down the President Trump’s suspension of immigrant visas for nationals of 75 countries, ruling the State Department policy violates federal immigration law and exceeds Secretary Marco Rubio’s authority!! pic.twitter.com/z49J0lw7F7
— US Homeland Security News (@defense_civil25) August 22, 2026
