
En un operativo encubierto y liderado por la Unidad de Narcóticos de la Sección de Investigaciones Especiales de la Ciudad de Miami, una cubana, identificada como Angelina Andreoli, de 29 años, fue arrestada por presuntamente ofrecer servicios de embellecimiento cosmético sin las licencias médicas requeridas.
Al descubrirse que la sospechosa ofrecía dicho servicio, principalmente inyecciones de Botox y rellenos de labios, sin la autorización del Departamento de Salud de Florida en el Hamilton Health Center, situado en el 1801 NW 22nd Street, las autoridades decidieron aplicar un plan para arrestarla.
El pasado 9 de mayo, la unidad puso en marcha su operativo. El detective F. Harmon se presentó en la clínica haciéndose pasar como un paciente interesado en los servicios de embellecimiento.
La acusada detalló los procedimientos que realizaría, evidenciando su participación en la práctica ilegal. La operación culminó con una intervención táctica en el Hamilton Health Center, donde Andreoli fue detenida en plena actividad.
Las autoridades descubrieron que la acusada no solo carecía de la licencia médica necesaria, sino que además su actuación ponía en riesgo la salud y seguridad de los pacientes, al no cumplir con las regulaciones estatales.
Andreoli ahora enfrenta cargos por ejercicio ilegal de la medicina y el uso ilegal de dispositivos de comunicación. Se le ha impuesto una fianza de 2.500 dólares (USD) por cada acusación, mientras las autoridades continúan investigando para determinar si hay más personas involucradas en esta red de servicios médicos no autorizados.
La práctica sin licencia en el estado de Florida se cataloga como un delito grave de tercer grado, lo que puede resultar en una sentencia de hasta cinco años de prisión y una multa de hasta 5,000 dólares. Si se encuentra culpable, el acusado también enfrentará una sentencia mínima obligatoria de un año en prisión.
Además, si este acto ilegal causa lesiones corporales graves, se considerará un delito grave de segundo grado, con posibles penas que incluyen hasta 15 años de prisión y una multa de 15.000 dólares. Independientemente de la acusación, los procesados enfrenta una sentencia mínima obligatoria de un año de cárcel.


Pero eso es un abuso, esa no es la tierra de las libertades, por qué esa persona que se estaba ganando la vida honradamente va a tener que enfrentar cargos, eso ahí es una dictadura