
Una residente de Matanzas fabricó una cocina solar artesanal de bajo costo con materiales reciclados, una alternativa que permite preparar alimentos sin utilizar electricidad, gas, carbón o leña. El dispositivo ya fue probado y consiguió cocinar boniatos mediante la energía del sol.
Betty Correa desarrolló el equipo inspirada en un modelo que observó en 2019 durante una visita a una finca. Años después retomó la idea y reunió la información necesaria para construir su propio prototipo.
Según la información publicada por TV Yumuri la iniciativa adquiere relevancia en un contexto marcado por las dificultades de muchas familias cubanas para acceder de forma estable a la electricidad y a los combustibles utilizados en la preparación de alimentos.
Una cocina fabricada con materiales disponibles
Una cocina solar funciona mediante superficies reflectantes que concentran la radiación del sol en un recipiente. El calor acumulado permite alcanzar temperaturas suficientes para cocinar diversos productos.
Para construir su equipo, Correa utilizó papel de aluminio reutilizado y otros materiales que tenía a su alcance. El propósito era crear una solución económica que no dependiera de componentes costosos o difíciles de encontrar.
El proyecto resurgió después de que la matancera conociera, a través de Facebook, el trabajo de un grupo de voluntarios españoles que fabrica y dona cocinas solares a comunidades de Santiago de Cuba.
Aunque no recibió uno de los dispositivos terminados, Correa obtuvo información técnica y un manual de construcción. Esos datos le permitieron completar el modelo y comenzar las primeras pruebas de funcionamiento.
El primer alimento cocinado fue boniato
Durante el ensayo inicial, la cocina logró preparar boniatos utilizando solo la radiación solar. La experiencia confirmó que el prototipo podía generar y conservar el calor necesario para cocinar.
El proceso tarda más que en una cocina eléctrica o de gas. Además, el usuario debe orientar el dispositivo de forma periódica para mantener los rayos solares concentrados sobre el recipiente.
Según el manual utilizado en el proyecto, el equipo también permite cocinar arroz, frijoles y otros alimentos. Sin embargo, su funcionamiento depende de la intensidad del sol y de una planificación adecuada del tiempo de cocción.
Una alternativa para otras familias
Las cocinas solares no sustituyen por completo los métodos convencionales, debido a que no pueden utilizarse durante la noche, en jornadas nubladas o bajo lluvias. No obstante, pueden reducir el consumo de electricidad y combustibles durante los días soleados.
Tras comprobar el funcionamiento de su prototipo, Betty Correa puso la información a disposición de otras personas interesadas en reproducirlo. Su objetivo es que más familias puedan acceder a una opción práctica, económica y basada en materiales reciclados.