
El ciudadano cubano Idonis Fernando Morales Núñez fue detenido por miembros de la oficina del Sheriff del condado de Zavala, una localidad de Texas muy próxima a la frontera con México, bajo el cargo de tráfico ilegal de inmigrantes, según un comunicado oficial.
La nota explica que el cubano cometió una infracción de tráfico alrededor de las 4:00 a.m. del pasado miércoles y desobedeció la orden de alto de la policía, lo cual desencadenó una persecución. Finalmente, la patrulla logró que el Jeep SUV de color blanco conducido por Morales Núñez se detuviera.
Al realizar la inspección, se detectó que transportaba a cuatro indocumentados de origen latino, quienes intentaron escapar cerca del puente Nueces, pero fueron capturados posteriormente. El cubano fue trasladado a la cárcel del condado de Zavala, mientras que los migrantes fueron entregados a la Patrulla Fronteriza de Uvalde.
El tráfico de personas es un delito grave en Estados Unidos y está penado por varias leyes federales. Según la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA, por sus siglas en inglés), cualquier persona que facilite el ingreso ilegal de extranjeros al país puede enfrentar cargos criminales. Estos delitos pueden incluir el contrabando de personas, la conspiración para cometer contrabando de personas y el tráfico de personas.
Las sanciones específicas pueden variar según la gravedad del delito, la participación de la persona en el tráfico y otros factores. Además, las políticas y sanciones en materia de inmigración pueden cambiar continuamente, pues cada estado tiene facultades y autonomía dentro de ciertos límites para legislar sobre el tema.
Otros cubanos involucrados en tráfico de personas
El caso de Morales Núñez no es el primero donde ciudadanos cubanos en EEUU se ven involucrados en situaciones similares. El pasado 17 de abril, fue noticia que una pareja de antillanos fue arrestada en el condado de Kinney, perteneciente al estado de Texas, bajo la sospecha de incurrir en este delito.
Se trata de Rainel Lázaro Silies y Limay Gálvez González, quienes fueron sorprendidos mientras transportaban a cinco indocumentados en su vehículo, un Kia con placas de circulación del estado de Kentucky.
Al igual que sucedió con los policías de Zavala, el “gran error” de la operación lo cometió Silies, quien incurrió en una infracción de tráfico, lo cual conllevó a que una patrulla le marcara el alto al llegar al poblado de Bracketville, durante su recorrido por un camino rural en la frontera que conecta el norte de México con el interior de Texas.
Durante la inspección del vehículo, las autoridades policiales detectaron a los indocumentados y solicitaron el apoyo de la Patrulla Fronteriza del sector del Río para que se hiciera cargo de los inmigrantes. Mientras, la pareja de cubanos al frente de la operación fue puesta a disposición de la fiscalía.