
Las autoridades mexicanas confirmaron la detención de un cubano, identificado como Nairobi N., por ser parte de los sospechosos vinculados al asesinato de los músicos colombianos Bayron Sánchez y Jorge Herrera, conocidos artísticamente como B King y Regio Clown.
Según medios de prensa locales, el crimen, ocurrido en septiembre pasado, podría estar relacionado con una red internacional de narcotráfico, que opera entre México y Colombia.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) indicó que el antillano fue arrestado junto a otros 15 individuos. Nueve de estas personas provienen de Colombia, Venezuela y España, mientras que los otros seis son mexicanos.
Todos los detenidos están bajo acusación de homicidio y secuestro, en relación con la muerte de los artistas y el secuestro de una ciudadana española en el mismo contexto delictivo.
Las investigaciones de las autoridades mexicanas apuntan a que el grupo criminal operaba en la distribución de drogas sintéticas, especialmente “Tusi” y “Coco Channel”, sustancias que ganaron notoriedad en el ambiente nocturno y de entretenimiento donde los músicos colombianos se presentaban.
Además, el grupo estaría involucrado en actividades delictivas adicionales como extorsiones “gota a gota”, secuestros y privaciones ilegales de libertad.
El 16 de septiembre, Sánchez y Herrera fueron vistos por última vez en la Ciudad de México, tras haber tenido un encuentro con Cristopher “N.”, alias “El Comandante”, uno de los principales sospechosos. Seis días después, los cuerpos de los músicos fueron encontrados en el municipio de Cocotitlán, en el Estado de México.
Este caso ha provocado una fuerte reacción tanto en México como en Colombia, con los presidentes Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro expresando su pesar y exigiendo justicia.
Las autoridades mexicanas informaron que Nairobi N. formaba parte del círculo de confianza de los líderes de la organización criminal, y que sus tareas incluían la logística y la captación de víctimas a través de engaños. El arresto fue posible gracias a un trabajo conjunto de inteligencia, vigilancia de cámaras de seguridad y análisis de datos electrónicos.
Los detenidos enfrentan cargos por homicidio y secuestro agravado, y han sido ingresados en diversos penales del Estado de México. En cuanto a las sanciones, quienes sean condenados por homicidio en primer grado pueden enfrentar penas de entre 30 y 60 años de prisión, dependiendo de las circunstancias del caso.
Por su parte, el secuestro, particularmente en su modalidad agravada, puede conllevar penas de entre 40 y 70 años de prisión, además de multas y la posible confiscación de bienes. La Fiscalía ha advertido que las investigaciones siguen en curso, ya que podría haber más implicados en la red criminal.

