
Un cubano de 57 años, identificado como Rafael Montejo Luna, ha sido declarado culpable de asesinato en segundo grado por la muerte de su esposa, Aleyda García, ocurrida en abril de 2021 en la comunidad de Clewiston, condado de Hendry, Florida.
Este caso ha llamado la atención por una situación particular, el procesado fue extraditado desde Cuba a Estados Unidos para enfrentar un juicio por el crimen cometido, y huir a la Isla.
El trágico suceso tuvo lugar el 24 de abril de 2021. Ese día, el hijo de García, preocupado por no poder contactarla, solicitó la ayuda de la Oficina del Sheriff del Condado de Hendry.
Los agentes respondieron rápidamente y se dirigieron a la residencia de su progenitora en Montura Ranch Estates. Al llegar, encontraron a la mujer sin vida en su dormitorio y con signos de extrema violencia.
En ese momento, Aleyda García y Rafael Montejo se encontraban en medio de un proceso de divorcio. Ya había antecedentes de conflictos entre ellos y en más de una ocasión intervinieron oficiales para controlar la situación.
Desde el inicio de la investigación, Montejo Luna fue considerado como el principal sospechoso, especialmente después de que las autoridades descubrieron pruebas incriminatorias en la escena del crimen.
Entre las evidencias más contundentes se encontraba ADN del hombre bajo las uñas de la víctima, además de la presencia de su teléfono móvil en el lugar del asesinato. Adicionalmente, los lectores de matrículas captaron imágenes de su automóvil circulando cerca de la residencia en el momento en que ocurrió el crimen.
A pesar de ser citado por las autoridades en varias ocasiones, el antillano nunca se presentó a las audiencias y posteriormente huyó a Cuba. Por tal motivo, las autoridades estadounidenses emitieron una orden de arresto internacional, lo que llevó a su extradición después de varios meses de gestiones diplomáticas.
Una vez de regreso en Estados Unidos, el cubano fue arrestado y puesto bajo custodia para enfrentar el cargo de asesinato en segundo grado. El juicio, que se extendió por varias semanas, culminó con un veredicto de culpabilidad emitido por el jurado. La sentencia final será dictada el próximo 10 de septiembre, cuando se espera que el juez determine la pena que deberá cumplir.