
Un cubano identificado como Yordanis Cobos Martínez, de 37 años, fue arrestado en Dallas el pasado 10 de septiembre tras decapitar al gerente de un motel en un ataque presenciado por la esposa de la víctima.
Según un reporte de Univision, el crimen ocurrió en el Downtown Suites, ubicado en el 3422 Samuell Blvd. La víctima fue identificada como Chandra Mouli Nagamallalah, de 50 años, originario de la India y gerente del establecimiento.
De acuerdo con un informe del Departamento de Policía de Dallas, que fue compartido por el medio, el ataque se desató por una discusión aparentemente trivial relacionada con el uso de una lavadora dañada.
Un testigo relató que Cobos se molestó porque Nagamallalah hablaba con otra persona en lugar de atenderlo directamente. Minutos después, el cubano salió del cuarto y regresó armado con un machete, iniciando una agresión que terminó en decapitación.
El reporte detalla que la esposa del gerente intentó intervenir durante el ataque, pero fue empujada por Cobos, quien continuó golpeando y apuñalando a su víctima sin detenerse hasta que la cabeza se la separó del cuerpo. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que recogió la cabeza y la arrojó a un contenedor de basura.
Mario J Pentón dio a conocer este jueves que Cobos tenía una orden de deportación activa, pero permanecía en libertad porque Cuba se negó a recibirlo. Su arresto ha reabierto el debate en Estados Unidos sobre los inmigrantes con órdenes de deportación que no pueden ser repatriados porque sus países de origen se niegan a recibirlos.
Pentón subrayó que Cobos acumulaba antecedentes criminales en California, Texas y Florida. A pesar de este historial, “fue liberado por la administración Biden en enero, una semana antes del cambio de gobierno”.
Yordanis Cobos Martínez enfrenta dos cargos formales tras el crimen. El primero es Capital Murder by Terror Threat/Other Felony, que en el sistema judicial de Texas corresponde al delito de asesinato capital con circunstancias agravantes, castigado con la pena de muerte o cadena perpetua sin libertad condicional.
El segundo cargo es Illegal Alien, una acusación migratoria que señala su permanencia irregular en el país y refuerza su custodia federal. Ambos cargos reflejan la gravedad del caso.
El crimen de Dallas pone sobre la mesa un problema de doble filo: la negación de La Habana de recibir a sus criminales, y la inseguridad que esto genera en comunidades estadounidenses cuando personas con historial criminal quedan libres.
El proceso judicial contra Cobos Martínez podría durar meses, pero ya se perfila como uno de los casos más impactantes y polémicos del año.
ahora tenemos que mantenerlo en prision
este es otro de los hermanos cubanitos que son guapos en este pais y en cuba son ChIVAS DEL gOBIERNO