- Advertisement -

Cubanos deberán pagar al Estado 1 millón de pesos por vivir en contenedores oxidados y con goteras

Cubanos deberán pagar al Estado 1 millón de pesos por vivir en contenedores oxidados y con goteras
Diez años de salario para pagar una casa que se llueve: así viven los damnificados del huracán Melissa. (Captura de pantalla © Cubanet – YouTube)

Unas 20 familias que lo perdieron todo tras el huracán Melissa en Guantánamo ahora enfrentan otro desastre: los contenedores que el Estado les vendió como solución a la falta de vivienda presentan fallas graves desde el primer día.

Las unidades, ubicadas en Carretera 3 Sur, cuestan cerca de un millón de pesos cubanos, pero llegan con goteras, instalaciones eléctricas peligrosas y plomería inservible.

Casas hechas con contenedores en Guantánamo

El ciclón Melissa tocó el oriente cubano el 29 de octubre de 2025 y arrasó con todo lo que encontró. Para las familias de la cabaña Mariana Grajales, la tragedia no terminó con el paso del fenómeno.

El gobierno presentó un programa de 70 contenedores en Guantánamo como respuesta rápida y moderna a la emergencia habitacional. La realidad dentro de esas estructuras cuenta otra historia muy distinta, según denunciaron los propios residentes al medio independiente CubaNet.

Quienes habitan esas unidades aseguran que las viviendas no cumplen con condiciones mínimas para ser habitadas. Techos que filtran agua, tuberías que no funcionan y tomas eléctricas mal colocadas forman parte del inventario de defectos que encontraron al mudarse.

Lo más escandaloso es el precio. Cada contenedor cuesta alrededor de un millón de pesos cubanos, una cifra que cuadruplica el valor base de una vivienda convencional en la isla.

Con un salario medio nacional de apenas 6.930 pesos al mes, una familia cubana promedio tendría que destinar más de diez años de ingresos completos para pagar una de estas unidades. Y eso sin comer, sin pagar luz, sin comprar nada más durante toda una década.

Crisis habitacional en Cuba: la reconstrucción que no llega

El programa de contenedores no es la única señal de alarma. Cinco meses después del huracán Melissa, apenas el 17% de las viviendas dañadas en la vecina Santiago de Cuba habían sido reparadas, un dato que refleja la lentitud con que avanza la recuperación en todo el oriente del país.

Las autoridades presumen una inversión estatal de 24,5 millones de pesos destinados al plan de viviendas para damnificados en Guantánamo. Pero los testimonios de quienes supuestamente se benefician de ese dinero contradicen cualquier versión triunfalista.

Los residentes afirmaron que las viviendas no fueron entregadas con la calidad habitable que deberían tener, a pesar de lo que pagaron por ellas.

Mientras el gobierno exhibe cifras de inversión, las familias damnificadas por el huracán Melissa en Cuba conviven con paredes que sudan humedad y conexiones eléctricas que representan un peligro diario. La crisis habitacional en Cuba no se resuelve con etiquetas nuevas para soluciones viejas.

Queda una pregunta flotando entre los residentes de Carretera 3 Sur: si esto es lo que reciben quienes pagaron, ¿qué les espera a los que todavía no han recibido nada?

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil