
MCV Comercial, S.A., el distribuidor autorizado de Mercedes-Benz en Cuba, enfrenta una alta demanda por sus carros de lujos que comercializa en dólares sin opciones de créditos. Desde la entrada en vigor del Decreto 119/24 que permite a los cubanos comprar autos directamente a las agencias con sede en Cuba, se ha provocado una avalancha de solicitudes.
En ese sentido, MCV Comercial, S.A pide calma a los clientes y aclara que tiene más de 30 años de trabajo en la Isla, por lo cual sus sistemas están probados. La agencia comenzó la venta el pasado 6 de enero y cuatro días después concretó su primer auto vendido a una persona natural en Cuba. Ese hito lo celebró en redes sociales como un acontecimiento histórico.
Según MCV Comercial, las citas para contratar se asignan por orden de antigüedad en el registro de lista de espera que lleva tiempo creándose. Aunque la empresa asegura que realiza importaciones continuas para ampliar la disponibilidad de modelos, muchos clientes han manifestado frustración por la lentitud del proceso y el temor a que cuando le llegue su turno no haya disponibilidad del auto que anhelaban.
“Nuestro compromiso es garantizar un proceso transparente, ágil y confiable, sin intermediarios, pagos fraccionados ni procedimientos paralelos. El único interlocutor en todo momento será MCV Comercial, S.A., cuyos especialistas le brindarán un servicio de calidad y acompañamiento personalizado”, refiere el comunicado.
No obstante, la empresa ofrece una vía alternativa para que los solicitantes de compra puedan presionar si no son contactados a los dos días después de haber realizado el registro. “Si transcurren 48 horas hábiles desde tu registro y no has recibido noticias nuestras, puedes consultar tu situación enviando un mensaje de WhatsApp. En el mensaje, deberás incluir tu código de cliente obtenido durante el registro”.
Para contactar se ofrecen hasta seis números telefónicos con WhatsApp disponible. Con esa estrategia esperan atender el alto flujo de cubanos interesados en comprar un automóvil.
Llama la atención la gran demanda por los vehículos que oscilan entre 14 mil y 190 mil dólares, un lujo inaccesible para la mayoría de los cubanos, quienes enfrentan una economía marcada por la inflación y la escasez. Además, la transacción incluye un impuesto gubernamental de entre el 5% y el 35% del valor del vehículo.
Según el gobierno, ese dinero se destinaría a arreglar las carreteras, pero la historia ha demostrado que la sed de dólares del régimen comunista es insaciable y se emplea para perpetuarse en el poder, no para el beneficio de los ciudadanos.
Las redes sociales se han convertido en el principal espacio para que los usuarios compartan sus experiencias y preocupaciones. Algunos, como Reinaldo Cepero Barrios, cuestionan la falta de preparación en las oficinas provinciales: “En la sede de Matanzas no están preparados para efectuar los contratos. Es necesario precisar si los de provincia debemos ir a La Habana”.
Otros clientes expresan inquietudes sobre la falta de respuesta a sus solicitudes. Magda Javier, quien registró sus datos desde la semana pasada, declaró que los números de WhatsApp ofrecidos por MCV Comercial no responden: “Estoy a punto de ir a Finauto a sacar un Picanto que cuesta más o menos lo mismo”.
La reacción en redes sociales también evidencia el descontento. Alejandro Lorenzo Fernández comentó: “Ponen al cubano a pasar trabajo. Si van con el dinero, véndanles el auto”.
Antes de finalizar su mensaje MCV Comercial promete “atender a cada cliente en el menor tiempo” y agradece “a nuestros clientes por su comprensión frente a las dificultades que conlleva gestionar una demanda tan alta como la actual”.