
La cantante cubana Daymé Arocena confirmó que recibió su segundo certificado de nominada a los Grammy en la categoría de Mejor Álbum Latin Jazz, un reconocimiento que volvió a colocar su nombre entre las figuras cubanas con mayor presencia en la escena musical internacional.
La artista compartió la noticia en redes sociales durante la mañana de este lunes y agradeció a la Afrolatin Jazz Orchestra y a la Academia por incluir su trabajo entre los seleccionados. “Que así se abran todos los caminos para la música cubana en el mundo”, escribió.
La nominación provocó una ola de mensajes de apoyo entre seguidores y colegas. El actor Yury Ferrer Franco comentó: “¡Moyugba Eggun que no te deja caer, que a la guerra va contigo para que puedas vencer!”. Alina Reynaldo Sánchez afirmó: “Felicitaciones. Eres muy buena; te toca ser nominada y el premio también”. Mientras, Norges Rodríguez le deseó “bendiciones y éxitos” y Aimée Darlington sostuvo que “brillas con luz propia” pese a las dificultades que enfrentó en distintos momentos de su carrera.
Una infancia marcada por la desigualdad y la presión en Cuba
Detrás del reconocimiento internacional existe una historia atravesada por obstáculos sociales, raciales y económicos. Daymé Arocena ingresó a los 10 años al Conservatorio Alejandro García Caturla, en La Habana, después de prepararse para unas pruebas de aptitud que recuerda como uno de los episodios más duros de su infancia.
En una entrevista para El País, la cantante contó que, pese a interpretar de forma impecable su examen, recibió una calificación inferior a la de otras estudiantes que cometieron errores durante la prueba. “Creo que fue la primera vez que creí que no me merecía las cosas”, confesó en una entrevista donde repasó varios momentos de su vida personal y profesional.
La artista creció en una vivienda pequeña donde convivían 14 personas y debía levantarse a las cuatro de la madrugada para atravesar la ciudad y llegar a clases. Su madre le dejó una frase que, según reconoce, marcó su formación: “En estas escuelas tú tienes que estudiar para 200 para que te den 100”.
Arocena también habló sobre el racismo y la falta de representación de las mujeres negras en América Latina. “Somos un reflejo viviente de lo que la gente no quiere asumir”, expresó al explicar cómo la negritud continúa siendo un tema incómodo dentro de muchas sociedades latinoamericanas.
La ruptura con el sistema cultural cubano y su salto internacional
Otro de los momentos decisivos ocurrió durante un congreso de la Asociación Hermanos Saíz, cuando cuestionó al entonces ministro de Cultura, Abel Prieto, sobre la existencia de empresas artísticas estatales y la imposibilidad de ejercer como artista independiente en Cuba.
Según relató, Prieto calificó sus planteamientos como “ideas procapitalistas”. Aquella respuesta le hizo comprender que sus opiniones podían traer consecuencias. “Eso fue un antes y un después en mi vida”, afirmó la intérprete, quien más tarde emigró primero a Canadá y luego a Puerto Rico.
Desde el extranjero, Daymé Arocena consolidó una carrera que desafía etiquetas musicales. Aunque el jazz ocupa una parte esencial de su obra, la cantante ha defendido géneros populares cubanos como el reparto, al que definió como “la resistencia” de sectores golpeados por la crisis social y económica de la isla.
La artista también denunció el machismo dentro de la industria musical y aseguró que durante años intentó demostrar que era mucho más que una voz potente. “La gente no es consciente de que yo soy la autora de todas las canciones de todos mis discos”, explicó.
Paradójicamente, mientras en Cuba nunca ganó algunos de los principales premios de jazz, fuera de la Isla logró entrar en el radar internacional hasta convertirse en una figura recurrente en los Latin Grammy. Su álbum AlKemi y el tema A fuego lento, junto al dominicano Vicente García, terminaron abriendo una puerta que la propia cantante veía lejana.
“Los Grammys siempre son un gran misterio”, reconoció Daymé Arocena. Sin embargo, hoy suma otra nominación y vuelve a colocar la música cubana en uno de los escenarios más visibles de la industria internacional.