
El Consejo de Estado de Cuba aprobó un decreto ley que introduce una nueva condición migratoria dirigida a los ciudadanos cubanos residentes en el exterior que deseen invertir en la Isla.
La categoría se llama “inversores y de negocios”. El objetivo principal es permitir que los cubanos en el extranjero puedan participar activamente en la economía local a raíz de las nuevas disposiciones adoptadas en respuesta a las presiones de la administración de Donald Trump.
Según el Parlamento cubano, los ciudadanos cubanos residentes fuera del país podrán solicitar esta condición si desean invertir en la Isla, siempre dentro de los marcos regulatorios establecidos.
El decreto se deriva de una categoría migratoria introducida en la ley de migración de 2024, pero que hasta ahora carecía de un reglamento detallado que le diera aplicación práctica.
Los expertos explican que este decreto establece los términos y condiciones que transforman esa categoría en una figura concreta, permitiendo a los cubanos en el exterior tener un papel más activo en el desarrollo económico de la nación.
Entre las medidas más destacadas está la posibilidad de que los cubanos fuera del país puedan ser propietarios de empresas privadas en Cuba, sin necesidad de residir físicamente en la Isla.
Además, pueden abrir cuentas bancarias en divisas en instituciones cubanas y sumarse a proyectos de infraestructura y otros sectores estratégicos del país.
Esto significa que un cubano que viva en ciudades como Miami, Madrid o Ciudad de México, por ejemplo, podrá constituir y dirigir una empresa en la isla sin tener que abandonar su residencia actual en el extranjero. Simplemente debe pedir la nueva categoría migratoria de “inversores y de negocios”.
La llegada de esta medida ocurre en un contexto de alta tensión con Estados Unidos, en medio de una crisis económica y energética que afecta a Cuba.
La escasez de combustible y el deterioro de los servicios básicos, exacerbados en los últimos tiempos, han incrementado las dificultades en el país. La cúpula castrista busca nuevamente los dólares de la comunidad cubana en el extranjero.

El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, el sobrino-nieto de Fidel Castro, Óscar Pérez Oliva Fraga, explicó en marzo pasado los detalles de la nueva medida en una entrevista difundida por la televisión cubana.
Durante su intervención, destacó que la nueva condición migratoria es una muestra de la apertura de la Isla hacia los cubanos en el exterior, permitiéndoles participar de manera más directa en el crecimiento económico del país.
El anuncio de esta nueva política ha generado diversas reacciones tanto dentro como fuera de Cuba. En un contexto de tensiones con Estados Unidos, algunos analistas ven este decreto como un intento por parte del gobierno cubano de diversificar sus fuentes de inversión y apoyo económico, a la par que mantiene un férreo control sobre las relaciones económicas dentro del país.
El país sigue sin seguridad jurídica para inversores. En Cuba, toda la impartición de justicia está supeditada al Partido Comunista.

