
La Defensa Civil cubana divulgó una guía familiar para actuar ante una posible agresión militar contra Cuba, en medio del aumento del discurso oficial sobre una eventual guerra con Estados Unidos.
El documento, fechado en abril de 2026, fue promovido en la provincia de Granma por la primera secretaria del Partido Comunista (PCC), Yudelkis Ortiz. La funcionaria que subió tres fotografías, que luego borró, defendió la preparación ciudadana como una vía para “evitar la guerra”.
La orientación busca que las familias conozcan medidas de protección, lugares de refugio y normas básicas de conducta ante ataques aéreos, según el material difundido.
La guía aparece bajo el título “Guía Familiar para la protección ante una agresión militar” y utiliza como lema la frase “Proteger, resistir, sobrevivir y vencer”.
Su contenido combina indicaciones de Defensa Civil con un discurso político centrado en la confrontación histórica entre La Habana y Washington. El documento presenta a Estados Unidos como una amenaza permanente desde 1959 y acusa a ese país de sabotajes, operaciones encubiertas, terrorismo, apoyo a grupos armados, intentos de asesinato contra dirigentes revolucionarios y asfixia económica.
La primera secretaria del PCC en Granma vinculó la divulgación de la guía con actividades comunitarias y políticas como el movimiento “Mi Barrio por la Patria”, la Red Juvenil Comunitaria, reuniones de militantes, colectivos laborales y centros estudiantiles.
Según su mensaje, cada residente de la provincia debe conocer cuál sería su papel ante una agresión militar. La funcionaria afirmó que la preparación de las zonas de defensa resulta imprescindible para garantizar la protección de la población.
El texto oficial sostiene que Cuba debe estar lista para actuar durante “situaciones excepcionales”, incluidos los períodos de guerra.
Aunque la narrativa gubernamental insiste en la defensa de la Revolución, la propia guía reconoce que una parte amplia de la población no participaría en acciones combativas por su edad, condición física, estado mental o situación de vulnerabilidad.
Por esa razón, el documento pide priorizar la protección de niños, ancianos, embarazadas, personas con discapacidad y ciudadanos que no puedan valerse por sí mismos.
Entre las primeras orientaciones, la Defensa Civil recomienda que cada familia diseñe un grupo de medidas para proteger a sus integrantes, sus bienes, mascotas, animales de crianza y economía doméstica.

También pide mantenerse informados mediante los consejos de defensa de zona, cumplir con disciplina las órdenes de las autoridades territoriales y conocer con antelación el sitio de protección asignado ante posibles golpes aéreos. La guía insiste en que esas medidas deben organizarse antes de una emergencia.
El documento recomienda preparar una mochila o bolso familiar con recursos indispensables, aunque aclara que su contenido dependerá de la disponibilidad de cada hogar.
Mochila con comida
Entre los objetos sugeridos aparecen documentos de identidad, tarjetas con números de contacto, radio con energía alternativa, velas, fósforos, fosforeras, linternas y medios de iluminación con energía solar.
También se incluyen alimentos que no requieran cocción, como latas, galletas, frutas, pan, cereales o caramelos, preferentemente listos para consumo durante tres días.
La guía también aconseja almacenar agua potable para beber, artículos de aseo personal, medicamentos para enfermedades crónicas y juguetes para niños pequeños, siempre que la familia pueda disponer de ellos.
Este punto contrasta con la realidad cotidiana de muchos cubanos, marcada por la escasez de medicinas, alimentos, productos básicos y recursos domésticos. El propio documento reconoce de forma indirecta esas limitaciones al repetir que varios elementos deben incorporarse “según la disponibilidad de la familia”.
Buscar refugios cercanos
En caso de alarma aérea, la Defensa Civil indica que la población debe dirigirse hacia lugares de protección como sótanos, semisótanos, túneles o zanjas con profundidad suficiente para reducir el impacto de una onda expansiva. La guía ordena no salir hasta recibir el aviso de cese de la alarma.
Si una persona no logra llegar a un refugio, debe evitar calles y plazas abiertas, buscar cobertura inmediata o acostarse boca abajo, protegerse la cabeza y abrir la boca para disminuir posibles daños por la explosión.
El documento advierte además que no deben tocarse objetos extraños o llamativos, especialmente en presencia de niños, por el riesgo de que sean artefactos explosivos.
También desaconseja refugiarse en edificaciones impactadas o en mal estado, bajo puentes, túneles de carretera, estaciones de servicio o ascensores. Durante la permanencia en las obras de protección, la guía exige disciplina y solidaridad entre las familias, una fórmula habitual en los documentos oficiales cubanos ante emergencias.
El material dedica otro apartado al botiquín de primeros auxilios. Recomienda incluir agua potable, analgésicos, antihistamínicos, guantes desechables, antisépticos, gasas, apósitos, vendas, esparadrapo, tijeras, pinzas, termómetro, pomadas para quemaduras o picaduras, mascarillas y telas que puedan cortarse para hacer vendajes.
Para atender fracturas, orienta no intentar colocar el hueso, no mover el miembro afectado y no aplicar sustancias sobre heridas expuestas. En caso de hemorragias, sugiere presión con un paño limpio y el uso de torniquetes solo en brazos o piernas.
Trump no descarta una opción militar en Cuba
La publicación de la guía ocurre en medio de continuas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de “liberar Cuba” y su afirmación de que tendría “la obligación” de actuar por el respaldo electoral de los cubanoamericanos en Florida.
Según el mandatario, una opción si continúa cerrado el diálogo y la cúpula castrista no cede sería acercar el portaaviones USS Abraham Lincoln a las costas cubanas.
A ello se sumaron palabras del secretario de Estado Marco Rubio, quien calificó a Cuba como un “Estado fallido” y criticó el modelo económico impuesto por la dictadura comunista. En ese sentido, dijo que las cosas van a cambiar.
