
La misión Artemis II terminó el viernes 10 de abril con el regreso seguro de sus cuatro astronautas, luego del amerizaje de la cápsula Orion en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego.
Tras salir de la nave, la tripulación fue trasladada en helicóptero al buque USS John P. Murtha, de la Marina de Estados Unidos, donde comenzó el protocolo de revisiones médicas posteriores al vuelo.
El operativo cerró una travesía de casi 10 días alrededor de la Luna, la primera con seres humanos en más de medio siglo.
La cápsula, llamada Integrity por sus ocupantes, cayó al mar a las 8:07 p.m., hora del este, después de completar un recorrido total de 694.481 millas, equivalentes a más de 1,1 millones de kilómetros.
A bordo viajaban Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes habían partido el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo del cohete SLS.
Rescate de la cápsula Orion
Después del amerizaje, equipos de la NASA y de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se acercaron a Orion en embarcaciones inflables.
Los astronautas abandonaron la cápsula y fueron ubicados en una balsa conocida como front porch, antes de ser izados y llevados por aire al USS John P. Murtha. Ya en el buque, ingresaron a la bahía médica para los primeros chequeos de rutina.
La recuperación aérea quedó en manos de helicópteros Seahawk del escuadrón HSC-23, mientras que la Marina desplegó buzos y personal técnico para asegurar la nave y remolcarla hacia la cubierta inundable del barco.
El USS John P. Murtha fue seleccionado para esta tarea por su plataforma de vuelo, su capacidad de recuperación en mar abierto y sus instalaciones médicas.
Un equipo médico de buceo de Explosive Ordnance Disposal Group One fue el primero en entrar en contacto con la tripulación. Lo integraron Jesse Wang, Laddy Aldridge, Vlad Link y Steve Kapala, quienes abrieron la escotilla, realizaron evaluaciones iniciales dentro de la cápsula y ayudaron a cada astronauta a salir con seguridad.
Una tripulación que hizo historia
Artemis II dejó varias marcas antes de tocar el agua. Glover se convirtió en el primer afrodescendiente en una misión lunar tripulada; Koch, en la primera mujer en volar alrededor de la Luna; y Hansen, en el primer canadiense y el primer no estadounidense en completar ese trayecto.
El vuelo también quebró el antiguo techo de distancia humana respecto a la Tierra. El 6 de abril, Orion alcanzó 252.756 millas, unos 406.770 kilómetros, y superó el registro que había fijado Apollo 13 en 1970.
¿Qué sigue para la NASA tras Artemis II?
Más allá del simbolismo, la misión funcionó como una prueba clave para el programa Artemis. La NASA evaluó sistemas de soporte vital, maniobras manuales, trajes de supervivencia y el comportamiento de Orion en el espacio profundo, información que servirá para los próximos vuelos.
La agencia confirmó que, tras las revisiones a bordo, la tripulación regresará a tierra y después viajará al Centro Espacial Johnson, en Houston.
Con Artemis II ya completada, la NASA pone ahora la mirada en Artemis III, prevista para 2027, y en la siguiente fase de su estrategia lunar, que apunta a nuevas operaciones con naves de alunizaje y a una misión de descenso posterior en 2028.

