
La provincia de Villa Clara enfrenta un brote de dengue y chikungunya, enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, que se ha propagado desde la vecina Matanzas. Las autoridades sanitarias llaman a la población a estar alerta ante el aumento de casos y la falta de recursos médicos para enfrentar la emergencia.
El Dr. Naíl Reyes Miranda, Director Provincial del Centro de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Villa Clara, explicó en una entrevista reciente para la emisora local CMHW que hay un incremento generalizado de arbovirosis en la región.
“Estamos ante un momento complicado. Los dos serotipos del dengue, el 3 y el 4, están circulando en la provincia, lo que complica el control. Además, se han identificado casos de chikungunya y el virus Oropuche en diversos municipios”, indicó Reyes Miranda.
Los síntomas comunes incluyen fiebre, dolores articulares y musculares, pero la chikungunya se distingue por un dolor intenso en las articulaciones, que puede llegar a ser incapacitante.
“Lo más preocupante es que la chikungunya está causando una inflamación severa en las articulaciones, especialmente en las manos, pies y rodillas, lo que limita el movimiento de los afectados”, agregó el especialista.
El brote ha afectado de manera más grave a municipios como Cifuentes, Encrucijada, Manicaragua y Santa Clara, donde se reportan cuadros febril más frecuentes. A pesar de los esfuerzos por controlar la propagación, el Dr. Reyes Miranda subraya que el mosquito sigue siendo una amenaza latente, especialmente cuando la población no colabora en la eliminación de criaderos.
“Es vital que la población se comprometa con la eliminación de los focos de mosquitos en sus viviendas. Si no logramos reducir los criaderos, la propagación será incontrolable,” advirtió el director provincial.
En Matanzas, la situación es aún más alarmante. El Ministerio de Salud Pública (Minsap) ha enviado un contingente de médicos y especialistas para hacer frente al brote, que ha tomado fuerza en todo el occidente del país. A pesar de la respuesta del gobierno, los problemas persisten debido a la falta de recursos básicos, como medicamentos y equipos de transporte para los médicos.
Matanzas ha sido epicentro del brote, y las autoridades intentan evitar que la crisis se propague hacia La Habana. El Hospital Pediátrico Provincial Eliseo Noel Caamaño, que recibe a la mayoría de los pacientes, se encuentra al borde de su capacidad, y los médicos enfrentan una gran carga debido al número creciente de casos. A pesar de los esfuerzos del Minsap, la falta de insumos esenciales limita la efectividad de las medidas adoptadas.
La propagación del dengue y otras arbovirosis ha puesto en evidencia las falencias del sistema de salud pública en Cuba. Si bien el gobierno cubano ha priorizado la atención en las zonas más afectadas, el colapso de los hospitales y la escasez de recursos limitan su capacidad de respuesta. “Estamos al límite. El apoyo logístico y la dotación de recursos es insuficiente para enfrentar la magnitud de la crisis,” manifestó el Dr. Reyes.
A nivel nacional, se ha hecho un llamado a la población a colaborar en la eliminación de criaderos de mosquitos en los hogares y en los lugares de trabajo. A pesar de las medidas adoptadas, la falta de personal especializado y la saturación de los hospitales son obstáculos serios para contener el brote.
Las autoridades insisten en que la prevención es clave y que la participación comunitaria es esencial para evitar la propagación de estas enfermedades. “El control está en manos de todos, no solo de las autoridades,” concluyó el Dr. Reyes Miranda, subrayando la importancia de una acción colectiva.