
En lugar de ser un espacio seguro para los niños, el Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez” de Marianao, La Habana, se está convirtiendo en un escenario de preocupación y riesgo ante la presencia de personas bajo efectos de drogas no controladas.
Según una denuncia del periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, padres de niños hospitalizados han reportado la presencia de una mujer, madre de una menor con trastornos psiquiátricos, que se droga de manera visible sin que se tomen medidas por parte de las autoridades sanitarias o policiales.
La mujer, tras fumar una sustancia en uno de los pasillos del hospital, quedó inconsciente sobre una cama, mientras el papel que utilizaba para consumir continuaba ardiendo sobre la sábana.
Esta situación, que puso en riesgo no solo a la hija de la mujer, sino a todo el pabellón donde se encontraban otros pacientes, fue controlada gracias a la rápida intervención de otros padres presentes.
Sin embargo, la falta de control interno en el hospital evidencia la grave negligencia de las instituciones encargadas de garantizar la seguridad en un centro pediátrico que atiende a niños vulnerables.
En los comentarios del post, algunos usuarios descartaron la idea del consumo de drogas y plantearon la teoría de que la mujer únicamente había fumado un cigarro normal, pero por el hambre tenía ese aspecto.
Delincuencia en hospitales cubanos: el caso de la falsa enfermera
Este no es el único caso de irregularidades en los hospitales cubanos. A mediados de agosto, el Hospital Vladímir Ilich Lenin de Holguín emitió un comunicado oficial en respuesta a la detención de una mujer que se hacía pasar por enfermera para estafar a pacientes.
La detenida, identificada como Belkis Bauzá, había utilizado un uniforme de enfermera para engañar a las pacientes, ofreciéndoles acceso a camas en la sala de maternidad a cambio de dinero, aprovechando la desesperación de los familiares de los pacientes.
La mujer, quien no tenía formación ni vínculo alguno con el sistema de salud cubano, fue descubierta cuando intentaba cobrar por el acceso a las camas en la sala de parto.
El personal del hospital, junto a familiares de los pacientes y agentes de la Policía Nacional Revolucionaria, actuó rápidamente para evitar mayores afectaciones, y la detenida ahora permanece bajo investigación por este acto ilícito.

