
Una residente en Cumanayagua, provincia Cienfuegos, denunció mediante un video en Facebook que en la bodega de su localidad comercializan productos procedentes de donaciones internacionales, pero únicamente para niños y ancianos, mientras el resto de la población queda fuera del reparto pese a enfrentar las mismas carencias.
La cubana muestra latas y frijoles que identifica como parte de los cargamentos enviados desde el extranjero. “Aquí están vendiendo donaciones para algunas personas (…) Lo que queremos que ustedes sepan es que los cubanos no todos se están beneficiando de la ayuda que están mandando para acá”, indica en el video.
Su denuncia apunta a un malestar creciente por la forma en que el aparato estatal administra los recursos que llegan desde otros países.
Intento de censura
El video también recoge un momento tenso cuando otra persona intenta frenar la filmación. La respuesta que recibe la denunciante resume el control político que rodea cualquier exposición pública de estas irregularidades.
“Yo vengo del partido. Eso tiene que estar autorizado (…) Si usted no quiere salir en la prensa, déjeme trabajar, que yo soy dueña de mi teléfono y yo hago lo que yo quiera”, indica la mujer.
La escena ocurrió mientras, según relata la propia vecina, en una zapatería cercana se realizaba una actividad política dedicada al embargo estadounidense. La mujer contrapone ese acto propagandístico con la realidad diaria de la población, que no logra acceder a productos básicos.
“¿Qué bloqueo? Si el bloqueo lo tienen ellos mismos, que no saben ni dirigir, no saben ni administrarnos”, dice molesta.
Cómo reparte el régimen la ayuda internacional
De manera oficial, el Ministerio de Comercio Interior sostiene que las donaciones deben priorizarse para menores de entre cero y 13 años, adultos mayores de 65, embarazadas y personas certificadas como vulnerables.
Sin embargo, en distintas provincias se repiten las quejas por la falta de claridad en la distribución, la escasez de lo entregado y las sospechas de desvío o manejo corrupto.
La denuncia de Cumanayagua surge en medio de una ola de ayuda enviada a Cuba, en especial desde México. Desde febrero de 2026 han llegado varios cargamentos con más de 3.000 toneladas de alimentos.
Aun así, muchas familias aseguran que esos productos no terminan en manos de quienes más los necesitan o aparecen bajo mecanismos de venta controlados por el Estado.
La mujer terminó su denuncia apelando tanto a los cubanos dentro y fuera del país como a las naciones que mandan ayuda.
“Esto lo va a saber todo el mundo, el Internet que van a compartir, porque aquí todo el mundo tiene la misma necesidad. Y somos cubanos igual. Aquí el sol sale para todo el mundo”.