
Después de nueve años de espera, un joven cubano fue notificado por la Embajada de Estados Unidos en La Habana que su visa de reunificación familiar, bajo la categoría F, había sido denegada.
Su caso, iniciado en 2016 por petición de su padre residente en EEUU, fue rechazado bajo la Sección 212(f) de la Ley de Inmigración, amparado en una proclama presidencial, recientemente firmada por Donald Trump.
En su testimonio enviado al periodista Mario J. Pentón, el cubano explica que es “hijo mayor de 21 años, divorciado, reclamado por mi papá, que es residente”.
Hace algunos días, tuvo su entrevista final de visa donde solo le entregaron un “papel donde dicen que no califican por el tipo de visa al que pertenecen, supuestamente por las nuevas medidas aplicadas por el presidente”.
“Es muy triste, después de tantos años de espera y de hacer todo de forma legal, que te respondan así. Lo único que te dicen es que le tomes una foto al papel y lo envíes al abogado, que él sabrá qué hacer si esas medidas llegan a eliminarse en el futuro”, añadió.
Este joven cubano no es el único afectado. Desde hace semanas, decenas de familias cubanas han comenzado a recibir la misma respuesta: una hoja con instrucciones para enviar el documento a un abogado, en caso de que la proclama llegue a ser revocada. Las categorías de preferencia familiar F1, F2A, F2B, F3 y F4, que abarcan hijos y cónyuges de residentes o ciudadanos, se ven afectadas.
En redes sociales, el caso ha desatado una ola de indignación. Cientos de usuarios compartieron testimonios similares, denunciando que tras años de espera, procesos legales y pagos, las entrevistas concluyen con la misma negativa: una visa denegada sin opción de apelación.
Muchos expresaron sentirse traicionados por el sistema migratorio. “Nos pidieron hacer todo legal, esperar nuestro turno, pagar tasas… y ahora nos dan la espalda”, escribió una madre que lleva esperando desde 2016 por la reunificación con su hijo.
Las críticas también apuntan a la contradicción entre el discurso oficial y la realidad práctica. Mientras se promueve una migración “ordenada y legal”, quienes apostaron por esa vía se enfrentan al rechazo, mientras otros ingresan irregularmente y logran quedarse.
Una etiqueta recorre las redes: #CastigadosPorSerLegales. Los afectados reclaman ser excluidos del llamado “travel ban”, que consideran injusto y arbitrario. En muchos casos, los peticionarios son residentes permanentes que podrían ya haber obtenido la ciudadanía, pero que confiaron en un proceso que ahora los margina.
“Esto no es solo un número en un formulario, es una familia separada, un niño sin sus padres, una madre sin su hija”, comentó una usuaria. Los mensajes no cesan de multiplicarse, pidiendo a abogados, congresistas y medios que den visibilidad a lo que consideran una grave injusticia.
“No somos terroristas, somos matrimonios queriendo unirse después de años de separación, aferrados a una videollamada y niños que anhelan poder vivir con sus padres”, comentó por su parte Jacqueline Borrego.
La proclamación 212(f), usada para negar estas visas, permite al presidente restringir la entrada de extranjeros si considera que su presencia es perjudicial para el interés nacional. Sin embargo, muchos se preguntan cómo puede afectar la seguridad un hijo, esposo o madre que solo busca reunirse con su familia.
Mientras tanto, miles de cubanos siguen atrapados en la espera, sin respuestas claras y con la incertidumbre de si alguna vez podrán abrazar de nuevo a sus seres queridos. La esperanza, para muchos, se reduce ahora a un cambio político o una futura revisión de la medida.


muy bien nom mas basura para este pais VIVA TRUMP
Desde Mayo antes de salir el 9 de juniola orden ejecutiva del Presidente nos hicieron lo mismo negandole la visa a nuestra hija ,en aquel entonces la pedimos como residentes despues nos hicimos ciudadanos y con dolor vemos la violacion a lo establecido por la Corte Suprema,los abogados se lo hicieron saber a la Embajada