
El lunes 15 de septiembre, los vuelos a Cuba fueron suspendidos por algunas horas debido a un apagón masivo en el sistema de control de tráfico aéreo de todo el país. El incidente afectó la estación de radar, lo que generó un caos en la programación de vuelos.
Uno de los vuelos afectados fue el que viajaba a La Habana con turistas canadienses procedentes de Toronto. El avión tuvo que regresar a Canadá cuando fue informado de la imposibilidad de aterrizar en Cuba. Así dio cuenta un pasajero que estaba a bordo de la aeronave.
La problemática no solo afectó a este vuelo y al aeropuerto de La Habana, sino que todas las operaciones aéreas, tanto de arribo como de despegue, fueron canceladas más allá de las 7 p.m.
Hasta el momento, no hay comunicado oficial de las autoridades cubanas reconociendo el asunto. Lo cierto es que sí hay confirmación de vuelos que tuvieron que regresar a su lugar de origen en vez de llegar a Cuba.
El incidente pone en evidencia que nadie escapa a la crisis energética que Cuba enfrenta desde hace tiempo, caracterizada por apagones recurrentes en todo el país. El sistema energético de la Isla, obsoleto y mal mantenido, se ha convertido en un factor crítico para el funcionamiento de sectores clave, como el aéreo. Los comentarios en las redes sociales han reflejado el descontento y la frustración de los ciudadanos y viajeros ante la situación.
Cuba enfrenta una grave crisis energética con apagones prolongados, pues la generación no cubre ni la mitad de la demanda de electricidad. La crisis es resultado de múltiples factores, entre ellos el envejecimiento de las plantas termoeléctricas y la escasez de combustible. La central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las más importantes del país, ha sufrido fallas que han desencadenado apagones masivos en varias ciudades, afectando a millones de personas.
Este panorama energético afecta directamente la vida diaria de los cubanos, desde la producción hasta los servicios básicos. A pesar de que el gobierno cubano ha prometido buscar fuentes alternativas de energía, los avances son lentos y limitados por las restricciones económicas que el Estado dice tener.
Sin embargo, se ha revelado que el conglomerado militar GAESA tiene cuentas bancarias por más de 18.000 millones de dólares, pero no utiliza ni un solo centavo para intentar detener la crisis.
Caída en picada del turismo
Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), entre enero y julio de 2025, Cuba recibió 1.123.987 turistas internacionales, lo que representa una disminución del 23,2% en comparación con el mismo período de 2024.
Esta caída se traduce en 338.922 visitantes menos, afectando gravemente las metas del gobierno, que aspiraba a alcanzar los 2,6 millones de turistas en 2025. Con la tendencia actual, se proyecta que la isla no superará los 2,2 millones de visitantes, cifra ya considerada insuficiente para la economía nacional.
El mercado canadiense, históricamente el principal emisor de turistas hacia Cuba, ha experimentado una disminución significativa. Entre enero y julio de 2025, arribaron a la isla 478.388 turistas canadienses, un 23% menos que los 622.204 registrados en el mismo período de 2024. Aunque en julio se observó un repunte con 50.083 visitantes, esta cifra representa solo el 8,5% del total anual, insuficiente para contrarrestar la caída acumulada.
Por otro lado, el turismo ruso ha sufrido una caída aún más pronunciada. En los primeros siete meses de 2025, Cuba recibió 71.797 turistas rusos, lo que representa una disminución del 41,8% respecto a los 123.351 del mismo período de 2024. Factores como la baja calidad de los servicios turísticos, la escasez de alimentos y los frecuentes apagones han contribuido a esta tendencia negativa.

