
Según un comunicado oficial, Mario Urquía Carreño y Airam Cervera Reigosa, ex Gran Maestro y ex Gran Tesorero de la Gran Logia de Cuba (GLC), respectivamente, devolvieron 1 millón de pesos (CUP) a la institución masónica, como respuesta a una denuncia interpuesta por la actual Gran Maestría, liderada por Mayker Filema Duarte.
El texto, obtenido por el medio independiente CubaNet, indica que la entrega del dinero se realizó en presencia de funcionarios del Ministerio del Interior, la Dirección de Asociaciones del MINJUS y representantes del Banco Nacional de Cuba.
Como parte del proceso de devolución, se informó que próximamente se entregarán otros 3 millones de pesos adicionales. La primera cantidad devuelta corresponde a una de las sustracciones realizadas por Urquía Carreño y Cervera Reigosa.
Las auditorías realizadas en septiembre de 2024, sustrajeron al menos 2 millones 116.555 pesos con 33 centavos de la GLC, una cifra que equivale a 17.637,96 dólares al tipo de cambio oficial de 1 por 120.
El escándalo de corrupción estalló cuando se descubrió que el ex Gran Tesorero, Cervera Reigosa, había manipulado los estados bancarios de la institución masónica, falsificando registros y ocultando transacciones.
Además, Urquía Carreño, quien ocupaba el cargo de Gran Maestro, fue acusado de ser cómplice del delito. Se reveló que ambos falsificaron facturas de pago y orientaron a la contadora Gertrudis Mena a registrar como pérdida un robo de 2.700 USD, con el objetivo de encubrir las malversaciones.
El escándalo causó una fuerte división dentro de la GLC, que culminó en la destitución de Filema como Gran Maestro en mayo de 2025, aunque se mantiene en el cargo debido al respaldo gubernamental.
Según fuentes consultadas por CubaNet, la denuncia realizada en septiembre de 2024 evitó que los acusados pudieran huir del país. De hecho, menos de un mes antes de la denuncia, Urquía había renunciado a su cargo tras el rechazo generalizado dentro de la comunidad masónica, que se vio incrementado por el escándalo del robo de 19.000 USD, fondos que estaban bajo su custodia y pertenecían al Asilo Nacional Masónico.
Masones entrevistados por el medio independiente, quienes prefieren el anonimato debido a la naturaleza del asunto, aseguran que la devolución parcial del dinero no soluciona el problema, y lo consideran una prueba de que Urquía y Cervera realmente sustrajeron el dinero.
“Creo que detrás de esto hay también una estrategia para tratar de levantar la imagen de Filema ante todo el rechazo de los masones. Nosotros lo destituimos; incluso impedimos que hiciera ilegalmente una sesión mediante un acto de protesta en la Gran Logia, y solo sigue en el cargo por el apoyo del Gobierno”, comentó una de las fuentes.
Figuras como el masón y escritor Ángel Santiesteban han calificado la devolución del dinero como una “obra de teatro” destinada a confundir y manipular a la comunidad masónica, mientras se acercan los procesos internos que podrían definir al próximo Gran Maestro.
La próxima sesión de la Alta Cámara de la GLC, programada para septiembre, será crucial, pues se espera que en ella se defina quién asumirá el cargo de Gran Maestro, aunque los críticos temen que la imposición de Filema o alguno de sus aliados continúe.