
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) aclaró que todos los patrocinadores del parole humanitario deben someterse al proceso de toma de huellas como requisitos de seguridad, sin importar la fecha en la que sometieron la aplicación I-134A en favor del posible beneficiario cubano, venezolano, haitiano o nicaragüense.
La aclaración llega semanas después de que entrará en vigor el nuevo requisito que debe cumplirse en cualquier oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). “Todos los patrocinadores del programa de parole humanitario deben someterse a la toma de huellas dactilares antes de que se emita la autorización de viaje a un beneficiario”, dijo un vocero del DHS en entrevista con Martí Noticias.
Prueba de esta nueva ordenanza es Adis Fernández, una patrocinadora cubana que presentó su solicitud I-134A en enero de 2023, pero no pudo continuar con el patrocinio hasta que no fue a poner sus huellas. “El 12 de abril de 2024 me aprobaron el patrocinio y el 13 de septiembre me llegó la cita para las huellas digitales”, dijo Fernández. Aunque su cita estaba programada para octubre, un representante le informó que podía acudir antes de la fecha asignada.
Cuándo el patrocinador puede ir a poner las huellas
Sobre el momento en que el patrocinador tiene que ir a poner sus huellas, la postura oficial es que no es necesario esperar un aviso por correo o notificación en la cuenta de MyUSCIS.
Las personas pueden presentarse en los centros de procesamiento con el recibo digital enviado a su cuenta de MyUSCIS y proceder a la toma de huellas. Con este paso su expediente queda completado para un posterior procesamiento, aunque en esta parte los tiempos no están definidos, ya que el modo de trabajo es aleatorio y solo se seleccionan hasta 30.000 expedientes al mes entre todas las nacionalidades participantes en el programa de parole.
No obstante, los datos de los casi primeros dos años del programa indican que los migrantes de Haití son los más beneficiados con las visas humanitarias, a pesar de tener una población menor que la de Venezuela y muy similar a la de Cuba.
De acuerdo con estadísticas recientes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), más de 530.000 personas han llegado a Estados Unidos bajo este esquema migratorio. De ellos, más de 110.000 son cubanos, 210.000 haitianos, 93.000 nicaragüenses y casi 117.000 venezolanos.
Los patrocinadores del parole deben demostrar ingresos que superen el 125% del nivel de pobreza según las Guías de Pobreza del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). Esto incluye documentación como declaraciones de impuestos, estados de cuenta bancarios, formularios W-2 o recibos de pago recientes.
Si un patrocinador no cumple con este umbral, pueden considerar sus bienes, como cuentas de ahorro o propiedades. Además, varios patrocinadores pueden unirse para respaldar a un beneficiario si es necesario. El ingreso mínimo requerido varía según el tamaño del hogar y la ubicación, como Alaska y Hawái, donde los niveles son más altos. Aquí puedes ver una tabla detallada con los niveles de ingreso mínimo.

