
En el contexto de las crecientes tensiones entre Estados Unidos y el régimen comunista de La Habana, la secretaria de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, ha confirmado que la administración de Donald Trump está preparando protocolos específicos para enfrentar un posible éxodo masivo de cubanos, ante el inminente colapso del régimen.
Según Noem, Washington no improvisará y está listo para un escenario que muchos anticipan como inevitable: el fin del castrismo.
En una reciente visita al Aeropuerto Internacional de Miami y cuestionada por el periodista de Telemundo 51, Noem reveló que el DHS está evaluando cómo reaccionar ante la caída del régimen cubano. Esta declaración surge en el marco de un endurecimiento de la política migratoria de EEUU y las crecientes presiones contra el castrismo.
La funcionaria explicó que, aunque no se ha definido un protocolo exacto, el DHS trabaja en conjunto con otras agencias para ajustar las políticas migratorias a las nuevas circunstancias.
El régimen castrista ha utilizado históricamente la migración como un mecanismo de presión sobre Washington. Durante décadas, el régimen cubano ha amenazado con abrir las fronteras para liberar flujos migratorios masivos, lo que genera crisis políticas y humanitarias en la frontera sur de EEUU.
En 1980, Fidel Castro abrió el puerto del Mariel, permitiendo la salida de hasta 140.000 cubanos. En 1994, tras la crisis económica interna y el colapso del bloque soviético, el régimen cubano permitió otro éxodo masivo de migrantes. En 2017, EEUU suspendió la política de “pies secos, pies mojados” y con ello se detuvo en gran medida las salidas de balseros.
En los últimos años, más de 800.000 cubanos han emigrado a través de rutas terrestres tras la facilitación por parte del régimen cubano de llegar a Nicaragua y desde allí hacer caravana migrante hacia la frontera sur de EEUU. Estas oleadas migratorias, especialmente durante la crisis de las protestas del 11J en 2021, han generado fuertes tensiones políticas con EEUU.
La proximidad geográfica de Cuba a EEUU ha sido un factor que amplifica el impacto de las migraciones masivas. Las rutas rápidas a través del mar y los esfuerzos por saturar la frontera sur de EEUU pueden generar crisis políticas y humanitarias que obliguen a Washington a tomar decisiones difíciles.
Trump inicia conversaciones con Cuba
El pasado sábado Trump confirmó que su administración ha comenzado conversaciones con el régimen de La Habana, con el objetivo de lograr una Cuba libre. El presidente señaló que el diálogo busca evitar una crisis humanitaria en la Isla, siempre y cuando los comunistas acepten un acuerdo.
Aunque no detalló con quién dentro del gobierno cubano ha tenido contacto, el mandatario afirmó que las negociaciones están en marcha, en un contexto de creciente tensión debido a la reciente firma de una orden ejecutiva que impone aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba.
El presidente de EE.UU. también destacó la importancia de mejorar la situación de los cubanos en la Isla, incluida la posibilidad de que los cubanos que viven en EEUU puedan regresar a su país.