
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, declaró a la televisora rusa Rusia Today que el gobierno comunista se preparó desde antes de la elección de Donald Trump para enfrentar el actual escenario de tensiones con Estados Unidos.
Actualmente, el contexto de una posible acción militar de EEUU para un cambio de régimen en La Habana tiene más probabilidades que a lo largo de los últimos 60 años.
Díaz-Canel detalló que el Partido Comunista estaba al tanto de las intenciones de la administración estadounidense y que elaboró una estrategia que no solo se centraba en la confrontación, sino también en abordar los problemas estructurales de la economía cubana.
Según él, la estrategia incluye un programa de reformas para potenciar el desarrollo económico y social, destacando la necesidad de un equilibrio entre descentralización y centralización en la economía.
También se propone dar más autonomía a las empresas y los municipios, así como actualizar la Ley de Inversión Extranjera. Además, Díaz-Canel destacó el enfoque de la administración en el desarrollo energético, con el objetivo de aumentar la exploración y producción de petróleo nacional y promover el uso de fuentes renovables de energía.
No obstante, la situación interna de Cuba es compleja. El país enfrenta serios desafíos económicos, exacerbados por la presión internacional. La administración Trump ha implementado una política de “Máxima Presión” sobre Cuba.
Se iniciaron contactos diplomáticos donde las exigencias son elecciones libres con multipartidismo, liberación de presos políticos y cambios en el modelo de economía burocrática y comunista.
Estos requisitos no quieren ser aceptados por la cúpula castrista. Al parecer, las opciones que le ha dado EEUU no son aceptadas y la vía pacífica se está agotando.
Díaz-Canel, que no es más que el empleado fiel de la familia Castro, ha adoptado una postura beligerante y de barricada frente a las amenazas de intervención militar.
En un discurso reciente en La Habana, afirmó que Cuba está lista para responder con fuerza a una posible agresión militar de Estados Unidos, aunque dejó claro que no desea una guerra.
Sus palabras reflejan un llamado a la resistencia, buscando proyectar una imagen de unidad y sacrificio ante la amenaza externa, algo que ha sido parte de la narrativa oficial cubana desde 1959.
Sin embargo, se suma a este escenario una serie de revelaciones sobre conversaciones secretas y un gesto desesperado por parte del poder cubano. Recientemente, se conoció que Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como El Cangrejo y nieto de Raúl Castro, envió una carta manuscrita directamente a Donald Trump.
Este gesto, realizado fuera de los canales diplomáticos convencionales, parecía incoherente con el mensaje público de Cuba, que constantemente lanza desafíos a Estados Unidos.
No obstante, las filtraciones sobre reuniones directas entre funcionarios cubanos y estadounidenses en La Habana han dejado claro que, mientras públicamente se mantiene una postura de confrontación, la cúpula de la familia Castro está buscando discretamente negociar, intentando incluso saltarse al secretario de Estado Marco Rubio para llegar directamente a Trump.
La ejecución de la supuesta preparación anticipada que menciona Díaz-Canel parece llegar demasiado tarde. Aunque el régimen castrista asegura haber anticipado las tensiones con la administración Trump, el panorama ha cambiado drásticamente y no está claro si todo ha pasado como se lo había imaginado en La Habana.
Trump ya ha afirmado que Cuba será la siguiente prioridad en su política exterior, indicando que “un nuevo amanecer” está por llegar para la Isla.
A ESTYE HABNLADOR DE P….., DEBENM DE LLEVAR A LAS CELDAS DE NEW YORK CON MADURO, CON ESA CARA DE BIPOLAR, ANORMAL, PA…., IMBECIL, LADRON, CORRUPTO