
Como parte de las nuevas reformas económicas y sociales para Cuba, el régimen castrista confirmó que la libreta de racionamiento ya no será aplicable para toda la población de la Isla.
La canasta básica subsidiada será garantizada únicamente a jubilados, familias con niños que padecen enfermedades crónicas y personas clasificadas como vulnerables, informó el presidente designado de la Isla, Miguel Díaz-Canel, durante la clausura del Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
Periódico Cubano confirmó la noticia a través de un mensaje ofrecido por el mandatario comunista, donde sostuvo que el actual mecanismo resulta insostenible para las deterioradas finanzas del Estado.
“El gobierno debe abandonar de forma progresiva el subsidio de productos y concentrar los recursos disponibles en determinados grupos sociales. La justicia social verdadera no se sostiene sobre precios artificiales”, aseguró.
La libreta de racionamiento comenzó a aplicarse en Cuba en 1962 con el propósito oficial de organizar la distribución de alimentos y otros productos básicos en medio de la creciente escasez.
El sistema impuesto por el fallecido dictador Fidel Castro buscaba garantizar a cada ciudadano una cuota mínima mensual a precios subsidiados y evitar el acaparamiento, aunque con el paso de las décadas las asignaciones se redujeron y dejaron de cubrir las necesidades alimentarias de las familias.
A la fecha, esta libreta apenas garantiza entregas irregulares de arroz, azúcar, sal, granos y, en ocasiones, café o aceite. Productos como pollo, huevos y lácteos han desaparecido prácticamente de las asignaciones mensuales.
Incluso las entregas destinadas a niños, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas han sufrido atrasos. El propio gobierno ha reconocido problemas de abastecimiento, falta de divisas y dificultades para importar alimentos.
La eliminación de la cobertura universal podría aumentar la presión sobre hogares cuyos ingresos tampoco permiten comprar productos en mercados privados o establecimientos en divisas.
Gobierno promete ayudas focalizadas
El gobernante prometió mantener la protección estatal para los sectores priorizados y anunció nuevos programas en los barrios con mayores niveles de pobreza. También planteó acercar el pago de las pensiones a los domicilios de los jubilados y digitalizar los mecanismos de asistencia social para identificar a sus beneficiarios.
Díaz-Canel pidió además a empresas estatales y privadas prepararse para contribuir al funcionamiento de comedores sociales, hogares de ancianos y centros destinados a menores sin amparo familiar. Sin embargo, no detalló cómo serán financiados esos programas ni qué garantías tendrán las personas excluidas de la nueva canasta subsidiada.
El anuncio ocurre mientras la inflación continúa reduciendo el valor de salarios y pensiones. Las autoridades reconocieron que los controles administrativos de precios no han logrado contener el encarecimiento de los productos y que, por el contrario, han generado escasez, mercados informales y nuevas distorsiones económicas.
El paquete también contempla la transición hacia un Impuesto al Valor Agregado acreditable. Díaz-Canel aseguró que la medida estará acompañada por ayudas directas para evitar un impacto desproporcionado sobre los sectores de menores ingresos, aunque no informó la tasa prevista ni cuándo comenzará a aplicarse.