
Raúl Castro emitió un mensaje fechado en La Habana el 2 de abril, donde advierte que la “Patria está amenazada” y recuerda que la doctrina militar implantada por el régimen comunista consiste en la “Guerra de Todo el Pueblo”.
La comunicación se emitió con motivo del aniversario 65 de la creación del Ejército Central, pero llega en un momento donde las recientes conversaciones entre Washington y La Habana parecen estancadas.
En el texto, el General de ejército recordó que el 4 de abril se conmemorará la fundación del Ejército Central por Juan Almeida Bosque. También evocó la participación de sus unidades en Playa Girón, el enfrentamiento a “provocaciones y agresiones del enemigo” y sus misiones internacionalistas.
En ese sentido, insistió en presentar a esa estructura militar como una pieza central de la estrategia defensiva del Estado castrista.
Raúl Castro sostuvo que, en una fecha que calificó de significativa, correspondía rendir homenaje a los caídos en cumplimiento del deber.
“Hoy, cuando la patria está nuevamente amenazada, les ratifico mi confianza en que sabrán enfrentar con firmeza cualquier agresión, convencidos en la victoria”, dice el documento atribuido al anciano de 94 años de edad.
La formulación recupera uno de los recursos más usados por el poder cubano en momentos de presión: el llamado a cerrar filas alrededor del aparato militar y del discurso de plaza sitiada.
En los comentarios de los cubanos en redes sociales tras la difusión del mensaje del nonagenario dictador hay un rechazo mayoritario a la idea de una “Guerra de Todo el Pueblo” y se cuestiona que el régimen invoque al conjunto de la población para defender un sistema que, a juicio de muchos de ellos, no cuenta con respaldo real.
¿Conversaciones entre EEUU y Cuba estancadas?
El mensaje de Raúl Castro adquiere una dimensión política mayor. No solo reactiva la retórica de amenaza externa, sino que aparece cuando aumentan las preguntas sobre el verdadero estado de las conversaciones con Estados Unidos y los planes que maneja la administración de Donald Trump.
La carta también llegó después de que se divulgara un informe de Archivo Cuba que documenta al menos 1.002 muertes y desapariciones bajo el mandato de Raúl Castro desde 2006, dentro de un balance histórico de 8.267 víctimas desde 1959.
El reporte incluye fusilamientos, ejecuciones extrajudiciales, muertes por negligencia médica en prisiones y otros hechos atribuidos a la represión estatal. El documento sostiene que esas cifras son conservadoras y que solo reflejan una parte de la violencia institucional acumulada durante décadas.
El informe señala, además, la responsabilidad directa de Raúl Castro en hechos como la masacre de la Loma de San Juan, en 1959, donde se le atribuye la orden de fusilar a 71 personas.
También le vincula con la creación del servicio militar obligatorio, asociado en el reporte a la muerte de numerosos jóvenes, y con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, un caso que ha impulsado investigaciones penales recientes por la muerte de ciudadanos estadounidenses.

