
Una doctora cubana arrestada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en diciembre de 2025, logró obtener una orden de liberación por un juez federal de Texas.
Según Telemundo 51, la migrante Lázara Campos Cabrera obtuvo este beneficio gracias a una petición de habeas corpus presentada por su abogada, Nera Shefer, quien argumentó que la detención de la mujer había sido ilegal.
Este recurso legal permite que cualquier persona detenida se presente ante un juez para verificar la legalidad de su arresto. Según Shefer, el caso de su clienta se basó en un argumento fundamental: al llegar a Estados Unidos en 2021, había sido liberada bajo su propia palabra, sin ninguna detención formal.
“El juez hizo una marca importante al señalar que personas como ella, que llevan más de tres años en el país, tienen un interés protegido bajo la constitución de EEUU, y ese interés es su libertad”, explicó Shefer.
Campos Cabrera, de 29 años, vivió en Miami antes de mudarse a Houston. En diciembre, durante su cita con ICE en Texas, presentó los registros médicos de su hija enferma, pero a pesar de ello, quedó bajo custodia y con riesgo de deportación.
Su prima, quien ha sido su principal apoyo en este proceso, explicó que Lázara llegó a EEUU en 2021 tras cruzar la frontera sur. En ese momento, fue liberada bajo un I-220A, un documento que no ha sido reconocido como parole, lo que ha dejado a miles de cubanos en un limbo migratorio.
De acuerdo con la familia de Lázara, ella siempre acudió puntualmente a sus citas con ICE y no tiene historial criminal. “Ella cumplió con todo lo que se le pidió, y su único error fue confiar en el sistema”, declaró su prima al canal estadounidense.
El I-220A había sido revocado por ICE, lo que llevó a la abogada a argumentar que debía ser liberada bajo las mismas condiciones previas, antes de ser detenida ilegalmente.
La doctora, que se graduó en Cuba y estuvo intensamente involucrada en la lucha contra la COVID-19, decidió escapar de su país con la esperanza de tener oportunidades para estudiar y mejorar su vida. Sin embargo, su situación ha sido marcada por la incertidumbre y la falta de apoyo en su nuevo hogar.
Más allá de su carrera profesional, lo que más preocupaba a Lázara era su hija Antonella, de apenas un año, quien padece dos síndromes genéticos extremadamente raros: Wolf-Hirschhorn y Russell-Silver. Estos trastornos requieren que la bebé esté conectada a un ventilador, se alimente por sonda y reciba cuidados constantes las 24 horas del día.
Hace unos días, 117 migrantes cubanos fueron deportados desde EEUU en un vuelo que arribó al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana. De acuerdo con el Ministerio del Interior de Cuba (Minint), el grupo estaba compuesto por 89 hombres y 28 mujeres. Esta acción forma parte de los acuerdos migratorios entre ambos países.
Con esta deportación, el número de migrantes cubanos retornados a la isla en lo que va del año asciende a 427, destacando el constante flujo de deportaciones desde la nación norteamericana hacia Cuba.