
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este fin de semana considerar “cerrado en su totalidad” el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela. Este mensaje aumenta la tensión en medio del despliegue militar estadounidense en el Caribe y las acusaciones de narcotráfico contra el gobierno de Nicolás Maduro.
“A todas las aerolíneas, pilotos, traficantes de drogas y traficantes de personas, por favor consideren el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela cerrado en su totalidad. ¡Gracias por su atención a este asunto! Presidente Donald J. Trump”, escribió el mandatario sin ofrecer más detalles.
En ese contexto, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos instó el 21 de noviembre a “extremar la precaución” al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe, al calificar la zona como “potencialmente peligrosa”.
La advertencia se produce tras bombardeos de fuerzas estadounidenses contra lanchas en el Caribe, operaciones que han dejado varios muertos y que Washington justifica como parte de la lucha contra el narcotráfico.
La advertencia fue aceptada por las aerolíneas Avianca de Colombia, Gol de Brasil, TAP Air de Portugal, Iberia y Air Europa de España, así como Latam Airlines y Turkish Airlines de Turquía.
Como consecuencia, el gobierno venezolano revocó la concesión de vuelo a estas compañías, cuyas aeronaves ahora no podrán operar en los aeropuertos de la nación sudamericana, donde aún tienen servicio Copa, Wingo, Boliviana de Aviación, Satena, y las nacionales Avior y Conviasa.
El mensaje de Trump también ocurre después de que el diario The New York Times informara sobre una conversación telefónica entre Trump y Maduro para explorar un posible encuentro.
Según ese reporte, en la llamada habría participado el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, crítico del gobierno venezolano. Ninguna de las partes ha confirmado o negado oficialmente la conversación.
De acuerdo con la versión publicada dicho medio de prensa, la llamada concluyó sin acuerdos concretos para una reunión. La filtración ocurre un día después de que Trump advirtiera que sus Fuerzas Armadas actuarán “muy pronto” en tierra contra supuestos “narcotraficantes de Venezuela”.
Días antes del mensaje de Trump, el Departamento de Estado designó al llamado Cartel de los Soles como organización terrorista. Este grupo estaría vinculado a altos mandos militares venezolanos y, presuntamente, a Maduro.
El presidente venezolano ha rechazado las acusaciones y las ha calificado como un “invento” de Washington para justificar sanciones y acciones de presión en la región, donde ha encontrado aliados como República Dominicana.
El presidente dominicano, Luis Abinader, y el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, anunciaron que dos aeropuertos dominicanos serán utilizados provisionalmente para operaciones militares contra el narcotráfico. El Aeropuerto Internacional de las Américas y el aeropuerto militar de San Isidro servirán para el transporte de equipo y personal técnico estadounidense.
Sobre Maduro pesa además una recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por las autoridades estadounidenses a cambio de información que conduzca a su captura. El líder chavista enfrenta cargos en Estados Unidos por conspiración para el tráfico de cocaína. En este escenario, analistas señalan que, si pisara territorio estadounidense, podría ser arrestado.