
Dos personas fueron arrestadas en el municipio Bartolomé Masó, en la provincia de Granma, tras ser señaladas por la presunta venta de una sustancia adulterada presentada como aceite de cocina.
La denuncia, difundida en redes sociales, asegura que los implicados utilizaban envases originales de gran capacidad para comercializar su mezcla, haciéndola pasar por uno de los tantos productos que han desaparecido de los estantes en la Isla.
La información fue divulgada este lunes por el perfil oficialista “Entérate con Aytana Alama”, una cuenta vinculada a la Seguridad del Estado cubano. Según esa publicación, los sospechosos rellenaban recipientes de 17 litros que anteriormente habían contenido aceite para dar una apariencia de autenticidad al producto.
Dentro de estos contenedores, los detenidos colocaban una extraña mezcla que elaboraban con agua, colorante artificial amarillo y un espesante que le permitía mantener la apariencia de aceite de cocina.
Un cliente los descubrió
El supuesto fraude habría sido descubierto cuando un comprador abrió uno de los envases adquiridos y comprobó que el líquido no correspondía con un aceite comestible. Tras identificar la irregularidad, la persona habría reclamado a los vendedores.
De acuerdo con el relato difundido, mientras se producía esa reclamación, los señalados intentaban vender otro recipiente a un segundo cliente. Este último habría reconocido a los vendedores y afirmó que ya había recibido anteriormente un producto similar mediante el mismo método.
Luego del reclamo, uno de los involucrados devolvió el dinero correspondiente a uno de los envases vendidos. Posteriormente, el afectado presentó una denuncia ante las autoridades policiales.
La publicación oficialista indicó que la Policía localizó a los dos presuntos responsables, quienes quedaron bajo custodia y fueron entregados a los órganos correspondientes para enfrentar una investigación por supuestos delitos de estafa y alteración de productos.
Mientras la publicación debía servir como propaganda a favor del trabajo de los policías de la Isla, lo único que hizo fue resaltar la crisis económica y de alimentos que azota al país, y la cual ha sido utilizada por varias personas para obtener dinero abusando de la desesperación del pueblo.
Denuncias de productos adulterados aumentan en medio de la escasez
Este tipo de situaciones ha sido denunciado anteriormente por consumidores cubanos, especialmente en momentos marcados por la falta de alimentos y productos básicos. La escasez y los altos precios han generado un escenario donde algunos vendedores recurren a prácticas fraudulentas para obtener ganancias.
En marzo de 2023, una residente en La Habana aseguró haber comprado en la zona conocida como La Cuevita un recipiente que supuestamente contenía aceite, pero que al abrirlo resultó ser agua mezclada con vinagre. La mujer explicó que el envase estaba sellado y no pudo comprobar el contenido antes de pagar.
Un episodio parecido fue recordado en 2024 durante una denuncia relacionada con café adulterado adquirido en una mipyme de Sancti Spíritus. En esa ocasión volvió a mencionarse el caso de La Cuevita como antecedente de engaños relacionados con productos alimenticios.
Nuevas denuncias sobre aceites comercializados en Cuba
En junio de 2025, el cineasta cubano Enrique “Kiki” Álvarez denunció otro presunto caso de fraude relacionado con una botella comercializada como aceite de oliva por una mipyme en La Habana.
Según la denuncia, el producto no correspondía completamente con lo anunciado, ya que la etiqueta indicaba una composición donde predominaba el aceite de girasol y solo existía una pequeña proporción de oliva.
Las autoridades cubanas no han informado públicamente detalles adicionales sobre el proceso contra los dos detenidos en Granma ni sobre las pruebas presentadas para determinar la composición del líquido vendido como aceite.
