
Como parte de los arrestos por la irrupción al Capitolio de Estados Unidos, el 6 de enero de 2021, dos hombres recientemente fueron puestos bajo custodia por ser presuntos responsables de atacar a los oficiales encargados de mantener el orden en la sede del poder legislativo de la nación norteamericana.
Los arrestados son Jarod Hawks, de 43 años, residente de Port Orange, y John Padgett, de 40 años, de Edgewater, quienes enfrentan múltiples cargos, incluidos delitos graves de agresión a un oficial federal, desorden civil y uso de un arma mortal o peligrosa contra la autoridad.
A través de la revisión de diferentes pruebas, así como de videos pertenecientes a cámaras de videovigilancia, la Fiscalía de EEUU logró reconstruir los movimientos de Hawks y Padgett el día de los disturbios.
Según el comunicado de prensa, ambos participaron inicialmente en la irrupción conocida como el “Círculo de la Paz”, durante la cual varios agentes de la ley resultaron agredidos y heridos.
Posteriormente, los acusados se dirigieron a la línea policial en el frente oeste del Capitolio, donde supuestamente utilizaron un gran objeto metálico para atacar a los oficiales. Las imágenes también muestran a los hombres empleando un objeto de gran tamaño como escudo y ariete contra otra barrera policial.
Los cargos contra ellos incluyen, además de los delitos graves, cinco delitos menores relacionados con la entrada ilegal, conducta desordenada y participación en actos de violencia en terrenos restringidos del Capitolio.
Desde los acontecimientos del 6 de enero, más de 1,561 personas han sido acusadas en casi todos los estados de EEUU por su implicación en los disturbios, que dejaron un saldo trágico de cinco muertos y más de 140 agentes de seguridad heridos.
Entre los fallecidos se encuentran el oficial Brian D. Sicknick, quien enfrentó a los manifestantes, y cuatro simpatizantes del presidente Donald Trump: Ashli Babbitt, Benjamin Phillips, Kevin Greeson y Rosanne Boyland.
El ataque al Capitolio, llevado a cabo por partidarios del ahora presidente electo, Donald Trump, ocurrió mientras el Congreso certificaba los resultados de las elecciones presidenciales de 2020, en las que Joe Biden resultó vencedor.
El futuro mandatario enfrentó acusaciones de conspiración para obstruir el proceso electoral, pero el Departamento de Justicia solicitó recientemente la desestimación de dichos cargos, argumentando que su política prohíbe procesar a presidentes en funciones. No obstante, los fiscales, liderados por Jack Smith, defendieron la solidez de las pruebas y la gravedad de los crímenes imputados.
El magnate, quien ha negado cualquier irregularidad, ha prometido despedir a Smith y cerrar por completo la investigación, cuando comience su segundo mandato presidencial, tras ganar las elecciones a principios del actual mes.

