
Dos personas muertas y dos heridas es el saldo preliminar que dejó una colisión ocurrida el jueves 19 de junio entre una guagua Diana, perteneciente a la empresa de Transporte Escolar, y un auto particular Renault. Según la prensa oficialista, el accidente tuvo lugar en la carretera La Campiña, entre El Majá y Taguasco, en la central provincia de Sancti Spíritus.
Fuentes del Ministerio del Interior (Minint) confirmaron al diario local Escambray que el ómnibus con matrícula B 236 285 transitaba procedente de Ciego de Ávila cuando colisionó de frente con el vehículo particular con placa P 200 075.
Las víctimas mortales viajaban en el automóvil ligero. Los lesionados, Yasmani López Conde, de 46 años, y Anelieses González Rodríguez, de 49, ambos residentes en Ciego de Ávila, sufrieron múltiples traumatismos, pero permanecen fuera de peligro.
El doctor Yovisley Ruiz García, especialista de primer grado en Cirugía del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, informó que los dos heridos reciben atención especializada en ese centro médico desde el momento del accidente.

Disminuyen accidentes en Cuba, pero aumenta mortalidad
De acuerdo con cifras oficiales recientes publicadas por el diario Granma, aunque el número de accidentes de tránsito disminuyó ligeramente en los primeros cuatro meses de este año, aumentaron los fallecimientos por esta causa.
Roberto Rodríguez Fernández, jefe del Órgano de Tránsito de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), precisó que hasta abril se reportaron 2.377 incidentes viales, 150 menos que en igual periodo del año anterior, pero advirtió sobre un alarmante crecimiento en la mortalidad.
El factor humano sigue siendo la causa principal del 91% de los accidentes en Cuba. Infracciones como ignorar señales de tránsito, exceso de velocidad y distracciones al conducir son predominantes.
La deficiente infraestructura vial cubana agrava considerablemente los riesgos. Baches, desniveles, escasa señalización y falta de mantenimiento crean condiciones inseguras que multiplican las consecuencias de cualquier error humano.
Además, el envejecido parque automotor de la Isla, con vehículos que superan los 40 años y usan piezas improvisadas, incrementa significativamente los riesgos. Esta realidad convierte incidentes menores en potenciales tragedias.
Las motos y ciclomotores protagonizan más del 50% de los siniestros, aumentando en un 25% las muertes asociadas. Muchas de estas motocicletas circulan modificadas con partes no certificadas, incrementando peligrosamente los accidentes.
El gobierno ha intensificado medidas de control, imponiendo más de 235 mil multas y cancelando 344 licencias. Sin embargo, estas acciones no resuelven las causas estructurales del problema, como la calidad de las vías y la antigüedad de los vehículos.

