
La situación epidemiológica en Cuba sigue siendo crítica debido a la expansión del virus de chikungunya. Según el Ministerio de Salud Pública (Minsap), actualmente se registran más de 31.000 casos sospechosos, afectando a 14 provincias y 99 municipios en todo el país.
El aumento de los casos se ha traducido en una elevada cifra de hospitalizaciones y un preocupante número de personas en estado grave. El doctor Francisco Durán García, director nacional de epidemiología del Minsap, reconoció que la epidemia podría tener consecuencias fatales si no se intensifican los esfuerzos de control sobre la proliferación del mosquito Aedes aegypti.
Actualmente, hay 5.713 pacientes hospitalizados por chikungunya, de los cuales 95 se encuentran en salas de terapia intensiva. De estos, 77 están en estado grave, incluyendo a 63 menores de 18 años, lo que subraya la vulnerabilidad de los niños y jóvenes a las complicaciones graves.
En las últimas 24 horas, los casos de chikungunya se han disparado, con 753 nuevos diagnósticos. Esta enfermedad ha afectado principalmente a provincias como Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey y La Habana, que figuran entre las más afectadas.
La epidemia está provocando una mayor presión en los servicios de salud, que han tenido dificultades para hacer frente a la creciente demanda de atención médica.
El índice de infestación de mosquitos, principal transmisor de la enfermedad, sigue siendo alarmantemente alto, alcanzando un 0.73 en algunas provincias, lo que facilita la propagación del virus.
A pesar de los esfuerzos por fumigar y controlar la población de mosquitos, las dificultades logísticas, la falta de personal y equipos rotos han obstaculizado las labores de prevención.
La situación se complica aún más por la acumulación de basura en varias localidades, lo que proporciona un entorno propicio para la proliferación de los mosquitos. Provincias como La Habana y Camagüey han reportado escasez de personal y recursos adecuados para las fumigaciones, lo que ha disminuido la eficacia de las acciones preventivas.
El Ministerio de Salud Pública ha emitido alertas para que la población acuda inmediatamente a los centros de salud ante cualquier síntoma sospechoso de chikungunya. Entre los signos de alarma se incluyen fiebre persistente durante más de tres días, deshidratación severa y pérdida de conciencia, síntomas que requieren atención urgente para evitar complicaciones fatales.
Según el doctor Durán, aunque la mayoría de las personas que contraen chikungunya desarrollan inmunidad permanente, algunos pacientes experimentan la reaparición de síntomas tras una mejora inicial, lo que implica que la enfermedad puede tener efectos a largo plazo.
Actualmente, no existe una vacuna efectiva contra el chikungunya, y aunque se están llevando a cabo investigaciones para desarrollar soluciones definitivas, la situación actual sigue siendo preocupante.

