
El humorista cubano Eddy Ceballos, creador del popular canal Despingovery Channel, afirmó que es inocente de los cargos de espionaje que le atribuyen las autoridades cubanas. Además, aseguró que su trabajo se limita a retratar, mediante el humor, la realidad cotidiana de la Isla.
La declaración fue divulgada este sábado por su madre, Marieta Pérez Alfaro, quien publicó en Facebook una carta escrita por el artista desde la prisión donde permanece desde hace dos meses. Actualmente, está a la espera de un juicio que podría derivar en una condena de hasta 30 años de cárcel o sanciones superiores, según el Código Penal vigente.
La misiva representa la primera declaración pública de Ceballos desde que fue detenido el pasado 1 de junio en las cercanías de su vivienda, en La Habana.
Sin acceso a redes sociales ni a otros canales de comunicación, el humorista utilizó la carta para responder a las acusaciones formuladas por la Seguridad del Estado y agradecer el respaldo recibido dentro y fuera de Cuba.

“Soy un artista, no un espía”, afirma el creador de Despingovery Channel
En el texto, Eddy Ceballos describe las condiciones en las que permanece recluido y rechaza la acusación de espionaje, un delito que las autoridades cubanas consideran uno de los más graves contra la seguridad del Estado.
“Desde el lugar donde me encuentro, confinado en una celda, con escasez de alimentos y de agua, alejado de mis seres queridos, escribo para ustedes”, expresó al inicio de la carta difundida por su madre.
El humorista sostiene que el proceso judicial carece de fundamento y calificó de absurda la imputación. “Hace dos meses ya que me encuentro privado de libertad y a la espera de un juicio, acusado de cometer el delito de espionaje contra la seguridad del Estado cubano. Pareciera un chiste… pero no lo es”, escribió.
Ceballos defendió además el contenido de sus producciones audiovisuales y negó haber realizado actividades que pudieran constituir espionaje. “Soy un artista, no un espía; un humorista que muestra la realidad que está a la vista de todos, no un delincuente. Soy inocente”, afirmó.
El creador de contenido también agradeció las muestras de solidaridad recibidas durante su encarcelamiento. “Me sostiene saber que no estoy solo. Cada publicación, cada gesto, cada mensaje ofrece luz en medio de tanta oscuridad y dolor”, señaló.
En otro fragmento de la carta manifestó su deseo de recuperar la libertad para reunirse con su familia y retomar su trabajo creativo. “Sueño con el día en que vuelva a casa para abrazar a los míos (…) y seguir compartiendo las crónicas de la descojonancia por las calles de mi querida, agujereada y rota Habana”, escribió.
Del video en una instalación militar a una acusación de espionaje
La detención de Eddy Ceballos ocurrió pocos días después de la publicación de un video grabado en una instalación militar aparentemente abandonada.
En las imágenes, difundidas el 24 de mayo, el humorista recorría el lugar mostrando radares, búnkeres y equipos de origen soviético. Estos, según se apreciaba en la grabación, presentaban un avanzado estado de deterioro.
Durante el recorrido comentó en tono satírico: “Estoy tocando un misil aire-tierra de la década de los 60 aproximadamente, de la Guerra Fría. Miren esto, amantes de la descojonancia”.
Tras el arresto, las autoridades modificaron la calificación jurídica del caso. Inicialmente, Ceballos fue señalado por una supuesta “invasión de propiedad militar”, figura que la organización de asesoría jurídica Cubalex ha sostenido que no existe en el Código Penal cubano vigente. Posteriormente, la investigación fue reclasificada como un presunto delito de espionaje.
La legislación penal cubana establece para este tipo de acusaciones penas que oscilan entre 10 y 30 años de privación de libertad.
En determinadas circunstancias, las autoridades también contemplan la cadena perpetua o la pena de muerte. Esto ha incrementado la preocupación entre familiares, activistas y usuarios de redes sociales que siguen el caso del humorista.

