
El cantante cubano Eduardo Antonio, conocido como El Divo de Placetas, volvió a generar conversación entre sus seguidores luego de que se viralizara en redes una entrevista grabada hace un año con el creador de contenido Carnota, donde explicó cómo ha manejado su orientación sexual a lo largo de su vida y rechazó la idea de haber “salido del clóset”.
Aunque el diálogo no es reciente, el video circula otra vez en plataformas digitales y grupos de la diáspora cubana, donde fragmentos del testimonio han sumado miles de reproducciones y comentarios.
Durante la conversación, el intérprete afirmó que el término “salir del clóset” no describe su experiencia. Según relató, nunca ocultó su vida íntima a familiares, amistades o parejas. “Yo siempre he hecho lo que he querido”, expresó, al señalar que su entorno conocía su bisexualidad desde etapas tempranas.
El artista sostuvo que no sintió la obligación de anunciar su orientación ante los medios ni convertirla en titular. Explicó que prefería manejar ese aspecto en el plano personal. “No tenía que irlo gritando a los cuatro vientos”, comentó, en referencia a la presión que enfrentan muchos músicos para hacer declaraciones públicas sobre su identidad.
Eduardo Antonio ubicó uno de los momentos clave de esa etapa cuando el puertorriqueño Ricky Martin declaró su homosexualidad, hecho que marcó la agenda mediática latina. En ese contexto, participó en un programa especial conducido por Don Francisco, donde recibió una pregunta directa sobre su preferencia sexual.
Ante las cámaras, respondió que no podía definirse como gay. Precisó que mantenía relaciones con mujeres y hombres, por lo que asumía su bisexualidad.
“No puedes decir soy gay cien por ciento. Yo estaba con mujeres y me gustaban”, recordó. También aclaró que sus matrimonios con mujeres no respondieron a intentos de ocultamiento ni a estrategias de imagen.
El testimonio muestra una postura distinta a la narrativa común en el entretenimiento, donde las revelaciones suelen presentarse como giros dramáticos. En su caso, defendió la naturalidad y la coherencia con su historia personal, sin adoptar etiquetas impuestas por terceros.
Con esta reaparición mediática, El Divo de Placetas no anuncia nada nuevo, pero sí refuerza un mensaje: vivir sin ocultarse y hablar cuando lo considere necesario, sin convertir la intimidad en estrategia pública.