
La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al decir que sí se autorizó la entrada a Cuba de un barco ruso con 730.000 barriles de petróleo.
La explicación oficial señala que el objetivo fue aliviar necesidades básicas de la población en medio del colapso energético; sin embargo, se insiste en que próximos envíos a Cuba serán analizados caso a caso para ver si procede la autorización y el proveedor no incurre en sanciones.
En tal sentido, la vocera de la Casa Blanca explica que se trata de una decisión puntual y no modifica la política de presiones contra el régimen comunista de La Habana al cual califica de incompetente.
Subrayó que la entrada del buque respondió a una consideración humanitaria dirigida al pueblo cubano, no al aparato gobernante. No obstante, es el régimen castrista y las estructuras de Cimex, una dependencia del conglomerado militar Gaesa, los que controlan la distribución de diésel y gasolina en Cuba.
En la noche del domingo, Trump dijo a bordo del Air Force One que no le molestaba que Rusia o cualquier otro país enviara crudo a la mayor de las Antillas, porque, a su juicio, “la gente lo necesita”.
Al mismo tiempo, describió a Cuba como un “desastre”, un “estado fallido” y un país con un liderazgo “muy malo y corrupto”. También aseguró que la Isla será “la siguiente” en su agenda política y sostuvo que, cuando ese sistema fracase, EEUU estará allí para ayudar, en particular a los cubanoamericanos expulsados por el castrismo.
Incluso, llegó a explicar que para Putin significa que perdió un barco de combustible, pues Cuba no le iba a pagar por el hidrocarburo. Tras la guerra en Irán el precio del barril de petróleo ha aumentado exponencialmente. Se estima que el cargamento de Anatoly Kolodkin cueste alrededor de 65 millones de dólares.

El alcance real del cargamento ruso
Expertos en energía calculan que el envío a bordo del buque ruso podría generar unos 180 mil barriles de diésel tras la refinación en las obsoletas plantas de Cuba. Esa cantidad alcanzaría para cubrir la demanda diaria de la Isla durante nueve o 10 días.
El dato ilustra el alcance limitado del alivio temporal: se trata de un respiro momentáneo para una infraestructura energética en crisis, no de una solución duradera para los apagones, la escasez de combustible y la inestabilidad de servicios básicos como la refrigeración.

El gobierno de México quiero reanudar los envíos de petróleo a Cuba
El gobierno de México confirmó que trabaja con Cuba para reactivar los envíos de petróleo a la Isla, después de que Donald Trump dijera que no le molesta que La Habana reciba crudo de proveedores extranjeros.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó el 30 de marzo de 2026 que esta posibilidad se analiza desde hace tiempo y se apoya en dos frentes: la ayuda humanitaria y los acuerdos comerciales históricos entre ambos países.
Recordó que, tras las advertencias de Trump del 29 de enero sobre posibles aranceles a quienes suministraran hidrocarburos a Cuba, su administración decidió no arriesgar al país y frenó los despachos.
Sin embargo, el cambio de postura del mandatario estadounidense abrió la puerta a retomar esas operaciones. Sheinbaum también señaló que empresas privadas radicadas en Cuba, incluidos hoteles, han mostrado interés en comprar combustible a Pemex, al margen de la asistencia humanitaria que México mantiene hacia la población cubana.

