
El embajador de los Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, cuestionó este miércoles el costo de una sesión extraordinaria de seis horas sobre el embargo a Cuba, promovida por La Habana ante la Asamblea General, señalando que ese dinero pudo haber sido usado para algo de provecho.
Según el diplomático, el encuentro generó un gasto de 168.000 dólares que pudo destinarse a cubrir necesidades básicas de la población cubana.
“Con ese dinero se podría haber alimentado a miles de niños cubanos en lugar de financiar otro espectáculo propagandístico del régimen”, escribió Waltz en X al finalizar la jornada.
La reunión fue la segunda dedicada al embargo, aunque la votación anual está prevista para octubre. Washington rechazó la convocatoria y acusó al Gobierno cubano de utilizar la ONU para responsabilizar a Estados Unidos por la crisis de la Isla.
Yesterday’s six-hour UN meeting on Cuba cost $168,000—money that could’ve fed thousands of Cuban children.
Instead, the UN gave the Communist regime a stage for its propaganda while 10 million Cubans sat in a nationwide blackout.
It’s time to stop the empty theatrics and put…
— Ambassador Mike Waltz (@USAmbUN) July 8, 2026
Estados Unidos cuestiona el gasto del debate sobre Cuba
Antes de comenzar la sesión, Jeffrey Bartos, representante estadounidense para la Gestión y la Reforma de la ONU, había calculado 84.000 dólares para tres horas, a razón de 28.000 dólares por hora.
Bartos afirmó que esa suma habría permitido alimentar a 3.500 niños durante un mes, entregar kits médicos a 40.000 personas o comprar más de 1.600 linternas solares para familias afectadas por los apagones en la Isla.
Como la reunión se extendió durante seis horas, Waltz duplicó la estimación y situó la factura en 168.000 dólares. La delegación estadounidense sostuvo que La Habana buscó producir propaganda, en vez de responder por el deterioro económico y energético del país.
Waltz menciona apagones y presos políticos cubanos
Durante un discurso de unos 16 minutos, Waltz rechazó la narrativa oficial sobre un bloqueo total. “No hay bloqueo americano. El único embargo en Cuba es la guillotina que el régimen mantiene sobre la cabeza de su pueblo”, declaró.
El embajador vinculó la discusión con el tercer colapso completo del Sistema Eléctrico Nacional registrado en 2026 y el séptimo en 18 meses. También aseguró que instalaciones relacionadas con la familia Castro conservan el servicio mientras millones de ciudadanos permanecen a oscuras.
Waltz mostró fotografías de Luis Manuel Otero Alcántara, Miguel Castillo Pérez y Duanes León, condenado a 14 años de prisión. Después preguntó si esos presos políticos tenían electricidad mientras los representantes cubanos defendían al Gobierno en Nueva York.
Bruno Rodríguez intenta interrumpir el discurso de Waltz
El diplomático acusó a GAESA, conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas, de manejar 18.000 millones de dólares sin beneficiar a la población. También denunció la retención de salarios de médicos enviados al extranjero.
Bruno Rodríguez Parrilla presentó una moción de orden para frenar la intervención. La presidencia de la Asamblea rechazó la solicitud porque ese procedimiento no permite cuestionar el contenido de un discurso.
“La verdad duele y la verdad no es una falta de respeto”, respondió Waltz, antes de recalcar que estaban en los Estados Unidos y no La Habana, por lo que no podían ser silenciados de la misma manera que el régimen silenciaba al pueblo de la Isla.
La sesión fue aprobada con 136 votos a favor, nueve en contra y 30 abstenciones, por debajo de los 165 apoyos obtenidos por Cuba en octubre de 2025.
“Estén del lado del pueblo cubano. No estén del lado del régimen que ha destruido ese país. No pueden hacer ambas cosas. Ha llegado el momento de elegir”, concluyó.