
El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, mostró ante la Asamblea General fotografías de varios presos políticos cubanos después de que el canciller del régimen, Bruno Rodríguez, lo calificara de “mentiroso” e intentara interrumpir su discurso durante la discusión para decidir la celebración del debate en la Asamblea General de la ONU solicitado por Cuba sobre el embargo estadounidense.
La confrontación ocurrió mientras representantes de distintos países exponían sus posiciones sobre la resolución que reclama el fin de las sanciones económicas, comerciales y financieras impuestas por Washington. Waltz rechazó la narrativa presentada por La Habana y afirmó que el verdadero bloqueo es el ejercido por el sistema comunista contra la población cubana.
“Puede hacer lo que quiera, esto no es La Habana. Estos son los Estados Unidos de América, la ONU. Vamos a intervenir y no vamos a callarnos, como hace usted con su pueblo”, respondió el diplomático estadounidense ante las protestas de la delegación cubana.
Rodríguez pidió entonces una cuestión de orden y reclamó al presidente de la sesión que llamara al decoro al representante de Washington. Durante su intervención, aseguró que la Asamblea General no era “un campamento de boinas verdes” y llamó “mentiroso” a Waltz.
Tras la interrupción, el embajador estadounidense continuó su discurso y recordó las protestas del 11 de julio de 2021, cuando miles de personas salieron a las calles de numerosas ciudades cubanas para exigir libertad, alimentos, electricidad y cambios políticos.
Waltz afirmó que unas 800 personas fueron encarceladas por participar en aquellas manifestaciones. Acto seguido, comenzó a exhibir fotografías y pronunciar los nombres de varios opositores, artistas y músicos condenados por las autoridades de la Isla.
Entre ellos mencionó al artista Luis Manuel Otero Alcántara y a los músicos Fernando Almazán Rivera y Maykel Castillo Pérez. También mostró el rostro del poeta Duannis León Taboada, condenado a una extensa pena de prisión, y el de los hermanos Jorge y Nadir Martín Perdomo.
“No son violentos, no tienen armas. Lo que llevan son flores y escriben poesía y canciones”, sostuvo Waltz. Según el diplomático, el régimen cubano intenta silenciar cualquier expresión disidente mediante condenas de cárcel y restricciones a la libertad de expresión.
La delegación de La Habana volvió a protestar y acusó al representante estadounidense de realizar comentarios ofensivos contra Cuba. Waltz replicó que “la verdad ofende” y defendió su derecho a denunciar las condiciones internas del país.
El embajador también cuestionó el argumento de que Cuba se encuentra completamente bloqueada. Mencionó la llegada de asistencia humanitaria, combustible y mercancías procedentes de EEUU y de países como México, España, China, Rusia, Canadá y Colombia.
Además, acusó a las élites del régimen de disponer de combustible, electricidad y bienes de lujo mientras la población enfrenta prolongados apagones, escasez de alimentos, hospitales deteriorados y una crisis migratoria sin precedentes.
Waltz también criticó el control del conglomerado militar GAESA sobre sectores estratégicos de la economía y denunció la retención de una parte significativa de los salarios pagados a los médicos cubanos enviados a misiones en el extranjero.
Al concluir, pidió a los gobiernos presentes que respaldaran a la población y no a las autoridades de La Habana. “Ha llegado la hora de tomar una decisión”, afirmó, antes de reclamar la liberación de los presos políticos, mayor apertura económica y respeto a las libertades fundamentales.