
El diplomático Mike Hammer fue nombrado por el gobierno de Estados Unidos como el Encargado de Negocios de su embajada en La Habana. Con más de 35 años de carrera en el servicio exterior en países de América Latina, África y Europa, Hammer sustituye a Benjamin Ziff, quien dejó el cargo el mes pasado tras más dos años al frente de la misión en Cuba.
El cambio de mando, que ocurre dentro del tiempo acostumbrado de permanencia de este cargo en Cuba, ocurre a menos de 65 días de la toma de posesión de Donald Trump, por lo cual su misión en territorio cubano podría durar muy poco. No es de descartar que Marco Rubio, una vez ratificado por el Senado como el nuevo secretario de Estado, presione para un cambio del máximo jefe diplomático de EEUU en la Isla comunista.
¡ La Embajada de los EE. UU. en La Habana anuncia la llegada de Mike Hammer como nuevo Jefe de Misión!
Con más de 35 años de carrera diplomática, el Sr. Hammer ha servido como Embajador en Chile y la República Democrática del Congo, trabajó Enviado Especial para el Cuerno de… pic.twitter.com/d3Y1j3qtTQ
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) November 15, 2024
Hammer, de 60 años, habla español fluido y creció en América Latina. Durante su trayectoria, ha representado a EEUU en países como Chile, Venezuela y el Congo, además de desempeñarse como portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de 2009 a 2011. También fue enviado especial en el Cuerno de África, donde lideró negociaciones en conflictos complejos como la Guerra de Tigray en 2022.
Nacido en 1963, Hammer estudió Servicio Exterior en la Universidad de Georgetown y obtuvo maestrías en Derecho y Diplomacia. Su carrera en América Latina incluyó roles en Honduras, El Salvador, Bolivia y Colombia, regiones con relevancia estratégica para EEUU. En 2013, el expresidente Barack Obama lo nombró embajador en Chile, y en 2018, Donald Trump lo designó para una misión en el Congo.
Hammer arriba a La Habana acompañado de su esposa, Margret Bjorgulfsdottir, y sus tres hijos. Su llegada coincide con desafíos internos en Cuba, como el impacto de desastres naturales, apagones prolongados y un desabastecimiento crítico. Estos problemas objetivos podrían crear en cualquier momento otra revuelta popular masiva como la ocurrida en julio de 2021. En ese caso, la embajada de EEUU en La Habana tiene un rol fundamental al exigir el respeto a los derechos humanos cuando el régimen castrista desate una represión para acabar con las manifestaciones.
Por lo pronto, la agenda de trabajo de Hammer incluye continuar el trabajo de Ziff para mejorar las instalaciones diplomáticas, agilizar los trámites migratorios y apoyar al sector privado cubano. Según declaraciones previas de la misión estadounidense, la prioridad será avanzar hacia un “futuro más libre y democrático” en la Isla. “¡Esperamos trabajar juntos para fortalecer los lazos entre nuestras naciones!”, significó la sede diplomática al darle la bienvenida a su nuevo líder.