
La administración de Donald Trump habría ordenado al Pentágono intensificar los preparativos para una posible acción militar contra Cuba, según fuentes citadas por el medio estadounidense ZETEO.
De acuerdo con dos fuentes familiarizadas con la situación y otra persona informada al respecto, funcionarios del Pentágono y de otras instancias del gobierno estadounidense recibieron discretamente una nueva directiva proveniente directamente de la Casa Blanca. El mensaje, según el medio, fue intensificar los preparativos para posibles operaciones militares contra la Isla.
La revelación trascendió pocas horas después de que Trump advirtiera públicamente desde la Casa Blanca que, tras Irán, podrían detenerse en Cuba.
No es la primera vez que el mandatario republicano lanza una amenaza de ese tipo, pues dos semanas antes ya había afirmado que Cuba sería la siguiente. En días previos, también afirmó que “sería un honor tomar Cuba”.
La diferencia ahora es que el discurso estaría acompañado de órdenes internas luego de que las conversaciones iniciadas con la cúpula castrista parecen estancadas.
Trump no necesita un permiso del Congreso y tampoco el apoyo de la comunidad internacional, o teme saltarse el orden de las Naciones Unidas. Ya intervino en Venezuela y en Irán sin mayores consecuencias.
Tal vez por eso desde La Habana repiten tantas veces que están preparados para una acción militar. Incluso, según Martí Noticias, el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, habría intentado abrir un canal directo con Washington mediante una presunta carta secreta enviada a Trump con un empresario, aunque finalmente no pudo lograr su objetivo.
La misiva, según el periodista Mario Pentón, quien citó fuentes del gobierno estadounidense, indica que llevaba sello oficial cubano y un formato semejante al de una nota diplomática, aunque no fue tramitada por los canales habituales.
La carta incluía advertencias sobre la presunta preparación del régimen cubano ante una eventual incursión militar de Washington. También contenía llamados a evitar una escalada de agresiones y propuestas para abrir conversaciones sobre acuerdos económicos y sobre un posible alivio de sanciones.
Una de las personas consultadas interpretó el intento como una maniobra para llegar directamente a Trump y evitar al secretario de Estado, Marco Rubio. El cubanoamericano ha reiterado que cualquier cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba dependerá de medidas concretas, entre ellas la liberación de presos políticos, elecciones libres y reformas estructurales del sistema político.
La existencia de esta supuesta carta coincide con declaraciones recientes de Miguel Díaz-Canel a NBC News, donde rechazó aplicar cambios exigidos por Washington, incluida la liberación de presos políticos y la convocatoria a elecciones multipartidistas.
Esa negativa pública contrasta con el presunto intento de abrir una negociación reservada, lo que sugiere preocupación real dentro del aparato de poder cubano ante un mayor endurecimiento de la política estadounidense.
En paralelo, el Departamento de Justicia trabaja en la confesión de un expediente acusatorio contra Raúl Castro por los crímenes cometidos durante sus décadas al frente del Ministerio de las Fuerzas Armadas.
El más relevante de los delitos fue la orden de derribar las avionetas de Hermanos al Rescate, donde incluso murió un ciudadano estadounidense.