
La reciente operación militar estadounidense en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro, ha llevado a Cuba a intensificar sus prácticas militares para hacer frente a una posible intervención similar.
Sin embargo, los ejercicios militares que se están desarrollando cada fin de semana en la Isla han desatado la polémica. Un reporte de la televisión oficialista mostró cómo un grupo de escopeteros en Guanajay, Artemisa, ejecutaban prácticas de tiro al aire con el propósito de derribar drones.
Según los informes, el objetivo de estos entrenamientos es aumentar la capacidad defensiva ante una posible invasión de Estados Unidos, algo que, según expertos, no parece ser una amenaza inminente.
El ejército estadounidense, a pesar de su impresionante poderío militar, no ha manifestado un interés directo en una intervención terrestre en Cuba, ya que esto conllevaría un alto costo en bajas humanas.
En su lugar, el uso de drones tácticos como el RQ-7 Shadow y el MQ-9 Reaper podría ser más efectivo para neutralizar a la cúpula militar cubana sin necesidad de desplegar tropas. De hecho, en operaciones previas, la intervención de drones en Venezuela fue clave para neutralizar objetivos sin la necesidad de enfrentar un conflicto a gran escala.
En la práctica, los escopeteros cubanos están entrenando para enfrentar objetivos en un muy corto alcance. Su poder de fuego no podría derribar los drones. Además, si el ataque se da en horas de la noche y madrugada, como ocurrió el pasado 3 de enero en Caracas, no podrán dispararle a nada.
En ese sentido, muchos cubanos en redes sociales cuestionan la eficacia de usar una escopeta de bajo alcance para enfrentarse a aeronaves que operan a altitudes elevadas, y algunos incluso sugieren que este tipo de entrenamiento es más un acto simbólico que una estrategia militar viable.
“¿Con una escopeta van a derribar un dron a 15.000 metros?”, comenta uno de los internautas. Otros se burlan de lo que consideran un intento de imponer una falsa sensación de seguridad ante una amenaza que nunca se materializará.
En un contexto de creciente desconfianza hacia el gobierno cubano, muchos se preguntan si estos entrenamientos son una mera propaganda para mantener el control social o si realmente reflejan una preparación seria.
Imágenes también mostraron a dirigentes del Partido Comunista y otros funcionarios gubernamentales en varias prácticas de tiro. Especial revuelo causó la aparición de una dirigente del turismo en la provincia de Granma cuyo marcado sobrepeso no le impidió adentrarse en una trinchera, pero necesitó la presencia de un militar detrás de ella.
El primer secretario del PCC en Holguín, también tomó una escopeta, pero varios internautas señalaron que su forma de sostener el arma rusa demuestra la poca preparación que tiene.


que comico jugando a los vaqueros y una invacion puede causar muca risa de los soldados americanos al ver los soldaditos de plomo