
Hugo Armando Carvajal Barrios, alias El Pollo, exjefe de la inteligencia militar venezolana, ha confirmado en una carta dirigida al presidente Donald Trump la implicación de Cuba, Venezuela y Rusia en actividades delictivas, entre las cuales destaca el narcotráfico hacia los Estados Unidos.
El medio The Dallas Express publicó este documento, entregado por el abogado de Carvajal, que detalla cómo los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro coordinaron el envío de drogas con la participación activa de la inteligencia cubana y grupos como las FARC y Hezbollah.
En su misiva, Carvajal revela que el régimen cubano fue fundamental para la creación de rutas de tráfico de drogas hacia los EEUU y, según su testimonio, dicha estrategia fue puesta en marcha a mediados de la década de 2000, cuando Hugo Chávez asumió la propuesta de Cuba para utilizar las drogas como un arma contra el país norteamericano.
El plan se ejecutó con la colaboración de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y operativos cubanos, quienes ayudaron a establecer y consolidar estas rutas de narcotráfico.
Carvajal también afirma que, durante su tiempo al servicio de Chávez y Maduro, fue testigo de cómo el régimen venezolano se convirtió en una organización criminal que utilizaba las drogas de manera deliberada, bajo un plan coordinado con la inteligencia cubana. La carta de Carvajal es una revelación directa de los vínculos históricos y actuales de la inteligencia cubana con las actividades del narcotráfico en la región.
El exjefe de inteligencia venezolano narra que la inteligencia cubana mostró su capacidad operativa durante su tiempo en el gobierno de Chávez, destacando sus redes de espionaje en las bases navales de la costa este de Venezuela. A lo largo de las décadas, Cuba habría enviado miles de espías a diversas regiones, algunos de los cuales hoy en día ocupan puestos políticos en Venezuela.
Según Carvajal, los espías cubanos, junto a diplomáticos y agentes de la CIA, colaboraron activamente para mantener a los regímenes de Chávez y Maduro en el poder. De acuerdo con su testimonio, estos agentes aún continúan operando, lo que muestra una penetración geopolítica profunda que se extiende hasta los EEUU.
La carta también menciona cómo las relaciones entre Cuba y Venezuela involucraron la manipulación de procesos electorales y la creación de redes de apoyo criminal, como el conocido Tren de Aragua, para proteger el régimen de Maduro y expandir la criminalidad más allá de las fronteras venezolanas. Estas bandas fueron instruidas para extender sus actividades delictivas, incluyendo secuestros y extorsiones, a otros países, especialmente a los EEUU.
Para Carvajal, el régimen de Maduro no solo ha traído caos y narcotráfico a Venezuela, sino que ha facilitado la expansión de actividades terroristas y criminales hacia América Latina y EEUU.
En su carta, insta a que EEUU no se limite solo a atacar los síntomas del narcotráfico, sino que debe tomar medidas drásticas contra los regímenes de Cuba, Venezuela y sus aliados, como Hezbollah y las FARC, que representan una amenaza persistente.
El exfuncionario también menciona la cooperación entre Rusia y Venezuela, aludiendo a los intentos de penetrar las comunicaciones de EEUU mediante la intervención de cables submarinos de internet.
De acuerdo con Carvajal, esto muestra cómo los regímenes de Venezuela y Cuba han utilizado el narcotráfico y el espionaje como herramientas de guerra contra los intereses del gobierno estadounidense.