
El reguetonero cubano L’Kimii, cuyo nombre real es Osniel, protagonizó un nuevo episodio mediático al arremeter públicamente contra su disquera, Plus Media Music, mediante una publicación en Instagram que marcó un quiebre en su relación profesional.
En la noche del domingo, el artista compartió una imagen del logo de la compañía tachado con una X roja, acompañada del mensaje “Feka, feka, feka”, lo que generó un aluvión de reacciones entre sus seguidores y dentro del sector musical.
La publicación, directa y sin explicación adicional, fue interpretada por muchos como una ruptura definitiva con la empresa que lo representaba. En cuestión de horas, el nombre de L’Kimii se convirtió en tendencia dentro del panorama urbano cubano, mientras sus fanáticos exigían claridad sobre los motivos del conflicto.
Ver esta publicación en Instagram
Plus Media Music respondió con rapidez. A través de un comunicado oficial, la compañía negó las acusaciones implícitas del artista y aseguró que el asunto se encuentra bajo revisión legal.
“Dichas declaraciones son falsas y carecen de fundamento”, señaló la disquera, que evitó extenderse sobre los detalles del caso. “Por tratarse de una disputa legal activa, no emitiremos más comentarios públicos”, concluyó el documento.
En el mismo texto, la empresa defendió su reputación y reafirmó su compromiso con la transparencia y la integridad en sus vínculos con los músicos. “Plus Media mantiene todas sus relaciones profesionales bajo principios de ética y respeto mutuo”, precisó la entidad, que gestiona a varios intérpretes del género urbano dentro y fuera de Cuba.
Ver esta publicación en Instagram
El conflicto ha dividido opiniones en redes sociales. Algunos usuarios respaldaron la postura de L’Kimii, conocido por su carácter impulsivo y su costumbre de expresar sin filtros lo que piensa. Otros, en cambio, instaron a esperar una versión oficial más amplia antes de asumir juicios.
Este enfrentamiento ocurre en un momento clave para la carrera del artista, quien ha ganado notoriedad en plataformas digitales con temas que alcanzan millones de reproducciones. Su ascenso dentro del movimiento urbano cubano lo convierte en una figura estratégica para cualquier sello discográfico, lo que añade tensión al conflicto.
Aunque los desacuerdos entre intérpretes y disqueras son habituales en la industria, este caso adquiere particular relevancia por tratarse de un artista emergente en pleno auge y de una empresa que ha buscado consolidar su catálogo dentro del circuito internacional.
Por ahora, tanto el cantante como Plus Media Music mantienen silencio. Las causas del desencuentro siguen sin esclarecerse, pero la controversia confirma una vez más que en la era digital la relación entre los artistas y sus representantes puede cambiar de rumbo con una sola publicación.

