
El creador de contenido cubano Andrew Mora, identificado en internet como el “Tarzán Cubano”, y el influencer estadounidense Braden Peters, conocido en redes sociales como “Clavicular”, aceptaron acuerdos de culpabilidad en Miami por disparar de forma ilegal contra un caimán en los Everglades de Florida.
El hecho ocurrió en marzo y ganó notoriedad tras la difusión de una transmisión en directo donde ambos aparecen efectuando más de 25 disparos desde un hidrodeslizador contra el animal, presuntamente muerto.
El caso derivó en una investigación de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) y volvió a colocar en debate los límites del contenido extremo en plataformas digitales.
Clavicular went Alligator hunting in the Everglades and MAG DUMPED a MASSIVE gator 😳 pic.twitter.com/tJuICHZt0q
— KickChamp👑 (@Kick_Champ) March 26, 2026
Según registros judiciales divulgados por medios locales, Peters, de 20 años, y Mora, de 22, comparecieron el viernes ante un tribunal de Miami. Ambos se declararon culpables de cargos menores relacionados con el uso ilegal de armas de fuego en el Área de Gestión Francis S. Taylor, una zona protegida de los Everglades.
Como parte del acuerdo judicial, recibieron seis meses de libertad condicional, 20 horas de servicio comunitario y la obligación de completar un curso de seguridad con armas de fuego. Imágenes difundidas por CBS Miami muestran a los acusados junto a sus abogados antes de aceptar la sentencia. Tras concluir la audiencia, se estrecharon la mano y abandonaron juntos la sala.
La grabación que originó la polémica mostraba a Peters dirigiéndose a sus seguidores mientras observaba al caimán. “¿Está muerto?”, preguntó frente a la cámara. Segundos después añadió: “Entonces, ¿podemos dispararle?”. Más adelante insistió: “Tenemos que comprobar si está muerto”.
A su lado, Mora reaccionó entre risas: “Él solo quiere disparar a algo… le pica el gatillo”.
Después de recibir la aparente autorización del piloto de la embarcación, ambos comenzaron a disparar contra el animal. La secuencia provocó una ola de críticas y obligó a intervenir a las autoridades ambientales del estado.
“La vida silvestre y las vías fluviales de Florida merecen respeto, no ser explotadas para la generación de contenido”, declaró el vicegobernador Jay Collins al pronunciarse sobre el incidente. El funcionario añadió: “Cualquiera que maltrate a la vida silvestre en el estado rendirá cuentas con todo el rigor de la ley”.
La legislación de Florida prohíbe acosar, herir o matar caimanes fuera de circunstancias autorizadas mediante permisos específicos. Aunque parte de la audiencia en redes defendió a los influencers argumentando que el animal ya estaba muerto, otros usuarios reclamaron sanciones severas por convertir la fauna silvestre en espectáculo digital.
La controversia también impactó la imagen pública de Andrew Mora, una figura seguida por millones de personas debido a videos donde captura iguanas, manipula reptiles y se lanza a canales del sur de Florida. Uno de sus contenidos más conocidos supera los 19 millones de reproducciones y lo muestra emergiendo del agua con dos iguanas mientras grita: “¡Casi se escapan!”.
En publicaciones anteriores, Mora justificó ese tipo de acciones alegando que las iguanas representan una especie invasora. “No lo hago por fama ni por dinero, lo hago porque las iguanas están acabando con la vegetación y quiero aportar mi granito de arena”, afirmó en redes sociales.
El episodio de los Everglades, sin embargo, marcó distancia con ese discurso. Las autoridades consideran que el caso no estuvo vinculado con control ambiental ni actividades reguladas, sino con la búsqueda de impacto viral.
Peters también enfrenta otros antecedentes recientes. Registros judiciales indican que este año fue arrestado por cargos menores de agresión relacionados con un altercado grabado y difundido en internet. Además, medios estadounidenses lo vincularon con otras polémicas dentro del ecosistema digital que rodea a figuras dedicadas al contenido extremo.
El caso todavía no concluye por completo. Un tercer implicado, identificado como Yabdiel Aníbal Cotto Torres, debe comparecer ante un juez de Miami a finales de este mes.

