
La Embajada de Estados Unidos en Cuba emitió una alerta de seguridad para los ciudadanos estadounidenses en la Isla o que planean viajar allí, tras el colapso del sistema electroenergético local al producirse la desconexión de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras y registrarse fallas en otras instalaciones del mismo tipo.
La sede diplomática recomienda a los viajeros estar informados sobre la situación, almacenar agua y alimentos, mantener cargados sus teléfonos y revisar sus planes de contingencia. Además, hay reportes de fallas en el servicio de internet y telefonía móvil, lo que podría dificultar las comunicaciones.
Además, la embajada recordó a los estadounidenses en Cuba que cuentan con las vías de comunicación para cualquier asistencia:
- Teléfono: +(53) (7) 839-4100; fuera de horario, marque 1, luego 0
- Dirección de correo electrónico: [email protected]
- Departamento de Estado – Asuntos Consulares: 888-407-4747 o 202-501-4444
El colapso eléctrico se atribuye a la “salida imprevista” de dicha termoeléctrica, ubicada en Matanzas. Con casi 40 años en operación y una capacidad de generación de 280 MW, es la única que funciona con hidrocarburos de producción nacional, lo que la convierte en una instalación estratégica. La Unión Eléctrica (UNE) explicó que las condiciones críticas en las que operaba el sistema llevaron a la desconexión total.
Previo al apagón, el presidente Miguel Díaz-Canel había declarado una “emergencia energética” en el país, ante el caos visualizado. Sin embargo, tanto él como el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, culparon a Estados Unidos por la crisis, alegando que las sanciones y el “bloqueo” limitan el acceso a líneas de crédito y piezas de repuesto para las plantas eléctricas.
Un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. respondió que la crisis energética de Cuba es el resultado de una gestión ineficiente a largo plazo y señaló que el deterioro económico en la Isla ha incrementado los flujos migratorios irregulares.
Ayer jueves, Marrero Cruz, apareció en cadena nacional para informar sobre la situación y anunciar medidas de emergencia. Las acciones incluyen la suspensión de clases y actividades laborales no esenciales, además de la orden de detener la producción en el sector privado para ahorrar electricidad. Sin embargo, tanto la población como los expertos en energía consideran que estas medidas no son suficientes para enfrentar la crisis.
Las otras plantas afectadas abarcan la patana de Mariel, la CDE Mariel, la patana de Regla, 11 motores de la patana de Melones, la CDE Moa y la patana de Santiago de Cuba, lo que deja un total de 909 MW fuera de servicio. De estos, 335 MW corresponden a la generación distribuida, 390 MW a las patanas, 84 MW a la CDE Mariel y 100 MW a la CDE Moa.

